Curriculum Vitae de “tres pesos”

Muchas empresas están solicitando trabajadores en diferentes áreas, pidiendo de requisitos años de experiencia: tres cartas de recomendaciones, hablar “cinco idiomas”, haber luchado con “tiburones”, tener buena presentación (no tus trapos deslavados), tener conocimiento cultural (como si mucho viajara uno), actitud y ganas de trabajar y, sobre todo, haber obtenido las “perlas del mundo” o, como mínimo, las “esferas del dragón”; o sea, piden mucho para pagarte tres mil pesos quincenales.
Ese es uno de los casos que viven personas que andan en busca de empleo. Sin embargo, lo más curioso es que las nuevas generaciones llevan su CV lleno de cosas que no cumplen con el perfil; por ejemplo, son más creadores de contenidos y expertos en redes sociales. Graban vídeos y toman buenas fotografías (según ellos) y, además, son magníficos en el marketing digital, sin haber estudiado nada de eso, porque como lo vieron en TikTok se les hizo “fácil” ponerlo.
Además de todo lo que les mencioné, también ponen condiciones: no les gusta que les hablen fuerte porque son sensibles y se estresan, trabajan de lunes a viernes solo seis horas, porque tienen cosas que hacer en las tardes, les encanta ser sociables en horas de trabajo, ya que, según ellos, mejora la productividad con los compañeros, tener permisos debe ser fundamental y, sobre todo, les encantan los descansos intermedios para “crear ideas de alto impacto”. Muchos hasta llegan a poner en su currículum que les gusta trabajar desde casa porque es más cómodo para desarrollar nuevas alternativas.
Es por esas razones que los jóvenes de hoy no encuentran trabajo, porque no se adaptan a las condiciones que ellos requieren. No es que no haya oportunidades, sino que no existe el espacio necesario para “explotar su talento” que han aprendido en redes sociales.
Antes, se salía con solicitud de empleo en mano para caminar varios kilómetros en diferentes partes de la ciudad, claro, enfocado a lo que uno sabía hacer sin andar “fantaseando”.
Si sabías de herrería se ponía, si eras buena en ventas se ponía, si lo tuyo era la administración se ponía, no que ahora se “malviajan” siendo creadores de contenidos.
Ahora resulta que la generación de “cristal” no se quiere asolear porque se marean, menos caminar porque se cansan y mucho menos ir a la empresa personalmente a dejar su CV, porque les da pena, siendo los propios padres quienes hagan esa labor para que el “hijo o hija consentido” pueda competir en el mundo laboral.

¡Al que le quede el saco!

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