Gabriela Reyes/Diario de Chiapas
En una pequeña y acogedora posada, madres de familia organizaron una tarde mágica para sus hijos e hijas, creando un espacio lleno de alegría, juegos y unión. Los niños disfrutaron sin límites, corriendo, riendo y compartiendo momentos. Mientras tanto, las mamás aprovecharon para conversar, relajarse y compartir risas que llenaron el ambiente de calidez. La sorpresa más especial llegó con la aparición de Santa Claus, cuya visita iluminó los rostros de los pequeños. Con ternura, entregó regalos a cada niño y niña, haciendo que la emoción y la ilusión se apoderaran de todos. Fue una tarde maravillosa, llena de encanto y sentimientos genuinos, que quedará guardada como un hermoso recuerdo tanto para las madres como para sus hijos.


























