Gabriela Reyes / Diario de Chiapas
En una velada donde la ciudad brillaba a lo lejos y la noche parecía detenerse, Martin Francisco y Alicia Carmina celebraron el inicio de una nueva historia. No fue solo una boda, fue un instante cuidadosamente tejido entre miradas cómplices y una emoción que se sentía en el aire. Ella, con emoción y deseo avanzó con la serenidad de quien sabe que el amor es un destino elegido. Él, firme y atento la recibió con la certeza de quien ha encontrado su lugar. Las flores blancas, símbolo de pureza y promesa, acompañaron un “sí” pronunciado con el corazón. Sin duda un momento verdaderamente especial que quedara en el corazón de quienes tuvieron el honor de acompañarles. ¡Muchas felicidades!































