Agencias/Diario de Chiapas
El Estadio Seattle abrió por primera vez sus puertas en el Mundial de Fútbol para ser el escenario del entretenido empate 1-1 entre Bélgica y Egipto. Los Faraones, que llegaban con la ambición de sumar su primera victoria en la máxima competición, estuvieron en ventaja durante gran parte del desarrollo gracias a la conquista de Emam Ashour; sin embargo, los Diablos Rojos hicieron pesar su experiencia en citas mundialistas y llegaron a la igualdad por una arremetida de Lukaku, en el encuentro que dio inicio al Grupo G.
Egipto golpeó rápido: en el día en el que celebraba 34 años, Mohamed Salah fue el artífice de la jugada que abrió el marcador luego de asistir a Ashour, quien de media distancia venció a Courtois para establecer el 1-0 parcial.
El arquero belga tuvo notables intervenciones que impidieron que su seleccionado se fuera al descanso con una mayor desventaja. El complemento mostró otra tesitura: Egipto se replegó y apostó por el contraataque, mientras que Bélgica, a partir de la posesión, comenzó a construir y a acercarse al arco defendido por Mostafa Shoubir. La primera situación de peligro llegó desde los pies de Kevin De Bruyne, con un tiro libre que se estrelló en el poste derecho. Tielemans, poco después, lo intentó con un remate de media distancia apenas desviado.
La clave del empate ingresó desde el banco de relevos. Romelu Lukaku encabezó la recuperación belga y en su primera participación generó la igualdad: recibió un centro de Meunier y su presencia llevó a Mohamed Hany a empujar el balón en contra de su propia portería.










