Eduardo Solís
Diario de Chiapas
En uno de los sitios más recónditos del departamento de Boyocá se realizó la tercera etapa de la Vuelta a Colombia, día en donde los integrantes de Canel´s-Java se midieron a difícil cronoescalada de 33.2 kilómetros que dio inicio en Curisí para finalizar en Toquilla.
El recorrido dio inicio a una altura de 1153 metros sobre el nivel del mar teniendo los representantes de Canel´s-Java que ir uno a uno contra el reloj buscando el mejor registro que permitiera adjudicarse la etapa, el final a más de 2900 metros sobre el nivel del mar.
Territorio cien por ciento rural por donde pasaron los seis corredores de Canel´s-Java, paisaje que cambia al comienzo de la subida sobre una carretera horizontal que se convirtió en prueba difícil para los ciclistas quienes comenzaron la competencia a 8 grados, aún así Santos, Gil, Prado, Parra, Brenes y Cormac entregaron todo por detener el cronómetro lo mejor posible para su equipo.
Los Canel´s-Java y el resto de los competidores pasaron del intenso calor de Yopal y los llanos orientales al frío boyacense con sus cambios de clima notorios y con el viento y la llovizna característico del Páramo con sus cascadas de agua pura y fresca, la imponente montaña de piedra casi encima de cada uno de los 160 corredores que salieron a disputar la cronoescalada. La carretera húmeda se convertía en principio complicada y llena de retos a lo que se sumaron los tramos dañados por el invierno, sin pavimento, hundidos, inundados.










