Agencias
Diario de Chiapas
El receptor abierto de los New England Patriots, Jakobi Meyers, se levantó en un vestidor estupefacto luego de la derrota del equipo 30-24 ante Las Vegas Raiders en el Allegiant Stadium, sin poner excusas por su participación en la insólita jugada que puso fin al partido sin tiempo en el reloj.
El descuidado pase lateral de Meyers fue atrapado por el ala defensiva de los Raiders, Chandler Jones, y lo devolvió 48 yardas para touchdown después de que Jones arrolló al quarterback Mac Jones –la última línea de defensa– en su camino a las diagonales.
“Simplemente estaba tratando de hacer demasiado, tratando de ser un héroe, supongo”, declaró Meyers. “Pensé que había visto desmarcado a Mac. No vi a Chandler Jones en ese momento. Pensaba que [Mac] estaba desmarcado y traté de llegar a él y dejarlo hacer una jugada. Pero el marcador estaba empatado, así que debí haberme ido al suelo”.
La razón por la que los Patriots estaban lanzando pases laterales fue improvisada, ya que los jugadores dijeron que eso no era lo que suponía que debía suceder.
Los Patriots tenían el balón en su yarda 45 con tres segundos por jugar y el marcador empatado a 24. Meyers dijo que las instrucciones en la reunión previa a la jugada fueron sencillas: “Solo corre con el balón, tírate al suelo”.
“No es su culpa”, dijo Meyers sobre Stevenson. “Me dio el balón porque confiaba en mí. Tengo que ser más inteligente”, señalaron parte del cuerpo técnico del equipo de Nueva Inglaterra.










