Agencias

Diario de Chiapas

Diego Maradona nos dejó hace poco, con 60 años. Para entender el fenómeno alrededor del astro, hace falta revisitar su partido ante Inglaterra en el Mundial de México 86’ y su conquista más emblemática: el gol a los ingleses.

Argentina-Inglaterra marcó un antes y un después en la relación de Maradona con la gente. El 10 había brillado en Argentinos Juniors, se había consagrado campeón con Boca, había ganado copas con el Barcelona y estaba dando los primeros pasos para llevar a la gloria al Nápoli, club con el que venía de lograr un meritorio tercer puesto.

Con la Selección se había consagrado campeón juvenil en Tokio, en un recordado Mundial, pero las actuaciones con la celeste y blanca en mayores no habían mostrado todo su esplendor. El 10 estaba en deuda con la Selección. El Mundial del ‘78 lo miró desde afuera por decisión del entrenador, y el del ‘82 no había dejado mucho para destacar. El Mundial del ‘86 lo tenía claramente como una de las posibles figuras. Pero claro, había todavía un largo camino para recorrer pensando en llegar a la final y en ser campeón por primera vez lejos de casa.

El partido contra Inglaterra no era uno más. Cuatro años antes, la guerra de Malvinas había dejado un montón de heridas sin cerrar. Y para los argentinos, seguramente más que para los ingleses, el partido tenía mucho de revancha deportiva, la posibilidad de olvidar al menos por un rato, esos fríos meses de guerra y muerte. Era “el” partido. Por supuesto, la gran ilusión pasaba por salir campeón.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *