Equipo McLaren se sube a la Cima

El Sello de Pandora se Rompe. Avanzan las hostilidades

Daniel Sánchez/Diario de Chiapas

McLaren se proclamó campeón de constructores en el Gran Premio de Singapur, sumando su décima título y el segundo consecutivo, un logro que no alcanzaban desde los años noventa junto a Ayrton Senna.

George Russell aguó parcialmente el festejo de los papayas al cruzar primero la línea de meta, consiguiendo su segunda victoria de la temporada. Kimi Antonelli finalizó en la quinta plaza.

Max Verstappen no representó una amenaza para el británico de Mercedes y debió conformarse con el segundo puesto. El neerlandés, sin embargo, contuvo los férreos ataques de Lando Norris, quién completó el podio.

La diferencia de puntos entre los dos contendientes al título -Piastri y Norris- era de 25 unidades antes del arranque en Marina Bay. La brecha se redujo a 22 puntos, un cambio que, con el calendario 2025 en su ocaso, augura un cierre de temporada emocionante.

Pero esta rivalidad entre los dos pilotos de McLaren alcanzó su punto de inflexión en la largada de Singapur, pasando de una competencia limpia a una batalla sin cuartel.

En las primeras curvas, Norris forzó con agresividad extrema su adelantamiento sobre Piastri, dañando su alerón lateral en el proceso. Piastri calificó la maniobra por la radio como ‘indigna de un compañero de equipo’.

En el meridiano de la carrera, los equipos comprendieron que los adelantamientos dependían en gran medida de la estrategia, lo que provocó una oleada de instrucciones para ejecutar ‘undercuts’ sobre sus rivales.

Pese a los esfuerzos de McLaren y Red Bull por ganar posiciones, ninguno logró alterar de forma significativa su resultado en pista. 

Piastri insinuó a su muro de ingenieros que aplicaran su carta predilecta para resarcir lo ocurrido en la largada: un intercambio de posiciones. Más que una solicitud, fue un reclamo que dejó entrever su costado más competitivo.

El australiano apeló a las ya conocidas “reglas papaya” en Singapur para librar una batalla justa con su compañero, pero McLaren, fiel a su ambivalencia, optó por permitir que ambos pilotos se enfrentaran libremente en pista.

Como si la batalla por el título no fuera suficiente, se sumó a ella la rivalidad entre Max y Lando: entrañables amigos fuera de pista que exhiben su faceta más feroz dentro de ella.

En la clasificación, Verstappen acusó a Norris de bloquear su último intento de vuelta rápida, advirtiendo que la acción ‘iba a ser recordada’. El británico respondió con un contundente ‘Así es Red Bull, se quejan de todo’.

La disputa por el título tiene a dos protagonistas: Lando Norris y Oscar Piastri. Sin embargo, esta historia, destinada a un desenlace inédito, cuenta con actores que alteran el curso del relato. El más influyente: Max Verstappen, decisivo en abrir la Caja de Pandora en esta contienda.

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