Gaxiola y la historia de pedalear en la vida

Agencias/Diario de Chiapas

Tenía 8 años cuando Daniela Gaxiola se subió por primera vez a una bicicleta. En ese momento no imaginaba hasta dónde la llevarían esas primeras pedaladas; pero el destino le tenía preparada una sorpresa; a los 13 ya formaba parte del alto rendimiento y, con los años, se convirtió en una de las velocistas más destacadas del ciclismo mexicano.

El camino la llevó hasta los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y París 2024, dos experiencias que marcaron su carrera y que le dejaron aprendizajes tanto dentro como fuera de la pista.

A pesar de los resultados que ha tenido a lo largo de su trayectoria, para Dani el ciclismo no se trata únicamente de medallas, competencias o récords, lo más importante es todo lo que ha construido a lo largo del camino.

“Lo que más me gustó del ciclismo es la persona y atleta en la que me he formado a lo largo del tiempo, poder inspirar a niñas y niños, el conocer lugares, personas, ganar medallas y reconocimientos a mi esfuerzo, esa es la verdadera satisfacción”, apuntó la ciclista sinaloense.

En ese trayecto su familia ha tenido un papel fundamental; después de Tokio 2020, por ejemplo, sus seres queridos le organizaron una celebración que recuerda con especial cariño. 

Aquel momento fue mucho más que una fiesta: fue una manera celebrar un logro compartido: “Sentí que fue un logro en conjunto porque ellos desde siempre me han apoyado y animado a lograr mis objetivos; fue una fiesta que disfruté muchísimo con todos, se transmitía mucha felicidad, buena vibra, algo indescriptible”.

La justa de París 2024 le dejó recuerdos. Daniela llegó a la final del keirin mientras su familia la acompañaba desde las gradas, viendo de cerca el resultado de tantos años de trabajo.

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