Agencias
Diario de Chiapas
Inglaterra y Alemania jugaron diametralmente opuesto en tan solo unos minutos. El partido de octavos de final que medía a ingleses y alemanes se definió en un par de jugadas con tan solo minutos de diferencia.
La primera fue el gol de Inglaterra. Raheem Sterling concluyó una excelente jugada colectiva del equipo de la rosa que él mismo había iniciado pasado el medio campo. El jugador del City se conjugó con Harry Kane, quien abrió a la banda para que desde ahí sacaran un centro que empujó Sterling.
Increíble falla de Thomas Müller de cara al arco
Minutos después, Alemania tuvo el gol del empate. Thomas Müller se plantó de frente a Jordan Pickford que no pudo salir para achicarle el ángulo de disparo. Afortunadamente para la causa inglesa Müller disparo sin dirección al arco comiéndose un gol que, a la postre, sería determinante.
Kane anota el tanto definitivo
Gol fallado es gol en contra. Y así sucedió en este partido. Tras la falla de Müller, Luke Shaw recuperó en medio del terreno de juego, cedió para Grealish quien, desde la banda izquierda, centró a la posición de Harry Kane que acabó con la hegemonía alemana en Wembley pues no perdían ahí desde 1975.










