Agencias/Diario de Chiapas
Kimi Antonelli no pudo contener las lágrimas cuando escuchó el aria Nessun Dorma de la ópera de Giacomo Puccini, Turandot, durante la celebración de su campeonato mundial de Fórmula 1.
La aria que sonó en el podio del GPde México le recordó a su abuelo Giordano, quien esuchaba esa pieza y a quien el italiano recordó emocionado durante la conferencia de prensa posterior a la carrera.
El nuevo campeón del mundo no pudo contener lágrimas cuando habló de él durante la conferencia posterior a la carrera, en la que conquistó su primer título y se convirtió, con 20 años, en el piloto más joven en ganar el campeonato de la Fórmula 1.
“La primera canción fue muy emotiva para mí porque era una canción que mi abuelo siempre escuchaba. Así que fue especial oírla. Creo que él estará orgulloso”, expresó Antonelli antes de quebrarse y reconocer que había llorado demasiado.
El italiano también encontró un motivo especial para celebrar al escuchar Sarà perché ti amo, otro clásico de la música, mientras llevaba la bandera de su país. La celebración en el AHR terminó convirtiéndose en un momento personal para Antonelli, quien pudo compartir la conquista con su familia y su equipo Mercedes










