Agencias
Diario de Chiapas
El pasado domingo, Kylian Mbappé anotó su octavo y noveno gol en una Copa Mundial y, de este modo, igualó y adelantó en apenas 17 minutos a una de las mayores figuras de la historia del certamen. Nos referimos, nada más y nada menos, que a Diego Armando Maradona. El ya fallecido astro argentino marcó ocho goles en 21 partidos mundialistas, repartidos entre las ediciones de 1982, 1986, 1990 y 1994. Mbappé, en cambio, apenas ha necesitado once encuentros para superar su marca.
En lo que respecta al número de Mundiales ganados, Mbappé y Maradona están igualados de momento. El Pibe de Oro disputó dos finales: ganó la del 1986 y perdió la de 1990. Además, Maradona era mejor asistente que rematador. De hecho, sus ocho asistencias en las fases finales de la prueba reina siguen siendo récord, y su actuación en México 1986 fue mítica. Ningún jugador ha sido nunca tan decisivo en un torneo como el entonces futbolista del Nápoles. Falta saber de qué manera acaba Catar 2022 para Mbappé.
Miroslav Klose tenía 23 años cuando, en su primer partido en la Copa Mundial de 2002, firmó tres goles en el triunfo por 8-0 de Alemania sobre Arabia Saudí. Doce años más tarde, en Brasil, el delantero se convirtió en el máximo goleador histórico de la competición. Gracias a su diana en la victoria por 1-7 sobre Brasil en semifinales, Klose estableció esta marca en 16 tantos. En 2014, el exfutbolista del Werder Bremen se proclamó campeón del mundo a los 37 años. En la actualidad, un futbolista mucho más joven tiene su récord en el punto de mira.
Kylian Mbappé y el legendario Ronaldo son dos delanteros con estilos de juego completamente distintos, pero con un elemento común: su olfato goleador. No en vano, el brasileño ocupa el segundo lugar en la lista de máximos goleadores históricos de la Copa Mundial, con 15, solo uno menos que Miroslav Klose. Sin embargo, el prodigio francés ya anda pisándole los talones.
El respeto mutuo que se profesan Kylian Mbappé y el rey Pelé es inmenso. No es ningún secreto que el francés lo idolatra y que le gustaría emularlo, pero la extraordinaria carrera de Pelé, con tres Mundiales en su palmarés, está aún muy lejos de la de Mbappé. Aunque el brasileño apenas jugó en Chile 1962 por culpa de una lesión y se perdió la final, el rey del fútbol sobresalió en las finales de 1958 y 1970 con su talento y sus goles.
Ver portería en dos finales de la Copa Mundial es una hazaña que solamente han conseguido tres futbolistas, entre ellos Zinédine Zidane. La leyenda del Santos, además, anotó doce goles en catorce partidos mundialistas.










