Eduardo Solís

Diario de Chiapas

Es cierto, el cambio generacional en el TKD estatal puede estar limitando el tema de los resultados en eventos importantes, o no.

Los resultados no dejan lugar a discursos esperanzadores, no es Chiapas el único estado que debe estar atravesando por cambios en sus atletas, pero es el único que disfraza sus problemas internos, su falta de procesos y divisionismo a raíz de la necedad de su presidente de hacerse vitalicio, lo que evita que se pueda tener un equipo que integre a los mejores en cada categoría. Se sigue viviendo del recuerdo y la meritocracia.

Los argumentos no justifican el riesgo. Sí. Aunque no sea fácil reconocerlo, tanto asociación como autoridades pusieron en riesgo a los atletas al acceder a trasladarlos a un evento, en una sede que contaba con todas las sanitarias, pero el traslado y después, las actividades que se exhiben en fotos en las que el presidente de la asociación se muestra sin cubreboca, son indicio de esos destellos de descuido que después terminan en contagio. Una pena leer a padres de familia que señalan la falta de prudencia de la gente ante la pandemia, pero que accedieron a que sus hijos asistieran a este evento bajo el mismo riesgo.

No hubo medallas, se acariciaron los pódiums dice la información oficial, que detalla la participación de Chiapas en un evento que no dejó más que malas sensaciones. Hay mucho que trabajar y de eso, detallan sobre atletas que no sólo han subido de categoría, sino que también han aumentado de peso y así será cada vez más complicado.

La mayoría de los atletas se quedaron en el quinto puesto, quizá a un combate de alcanzar el bronce, pero es únicamente eso, una posibilidad que antes era una realidad. Chiapas hoy se conforma con un fogueo.

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