Agencias
Diario de Chiapas
Osmar Olvera repite la misma frase cada que puede dar una entrevista: “Quiero ganarle a los chinos”.
Lograr un oro en clavados es casi una misión imposible sobre un país que apenas en Paris 2024 se adueñó de todos los oros disponibles, pero esta madrugada, en Singapur, se convirtió en campeón mundial de trampolín de tres metros individual; los chinos fueron relegados a la plata y el bronce en esta ocasión.
Osmar, de apenas 21 años y originario de la ciudad de México, se convirtió apenas en el segundo clavadista mexicano que gana un oro mundial en la historia; la anterior fue Paola Espinosa en Roma 2009. Osmar tenía un bronce en la prueba de trampolín de 1m (Doha 2024), pero esa prueba no es parte del programa olímpico. Solo hay tres oros mundiales en la historia de los clavados mexicanos, y dos son de él.
Osmar Olvera cerró en el Mundial de Singapur 2025 con dos clavados en el rango de los 100 puntos: el 109C de 3.8 grados de dificultad (102.60 unidades) y el 5156B de 3.9 de dificultad (97.50 puntos). Solo así se les puede ganar a los chinos, que no perdían un título mundial en esta prueba desde que el canadiense Alexadre Despatie se coronó en 2005.










