Tras una carrera en Puebla que dejó lecciones en pista y que exhibieron las necesidades

Eduardo Solís/Diario de Chiapas

La cuarta fecha de NASCAR México se celebró  en Autódromo Internacional Miguel E. Abed, en Amozoc, Puebla, donde el piloto capitalino tuvo resultados contrastantes, ya que después de ganar la pole, liderar la carrera y perfilarse como posible triunfador, cruzó la meta en la décimo segunda posición de la categoría estelar.

Razo al mando del auto #7 del equipo Tame Racing, con la piel de Motorcraft, “Obsesión por la calidad”, Bio Ambientalistik y Symetry, se había apoderado de la pole para esta carrera luego de ser el más contundente durante los ensayos, pero cuando llegó el momento de ondear la bandera verde, un pequeño descuido le hizo perder la primera posición, sin embargo, esto no lo distrajo y un par de vueltas adelante logró el rebase para retomar la batuta.

Protagonizó un duelo intenso por la punta, el cual duró gran cantidad de vueltas y que hizo levantar de sus asientos al público que se dio cita al circuito poblano. Con este intenso duelo, concluyó el primer stage, quedando hasta ese momento en la segunda plaza.

En la segunda parte de la carrera Xavi volvió al ataque y en un rebase quirúrgico se hizo de la cima y automáticamente comenzó a forjar una distancia contra el resto del pelotón que llegó a estar hasta 3 segundos de diferencia.

Pero el horizonte cambió cuando al aprovechar una bandera entró a los pits para repostar, y aunque el equipo hizo un trabajo extraordinario durante, una falla eléctrica provocó que el motor se apagara haciéndole perder varias posiciones y aunque se pudo arrancar el auto, tuvo que regresar a pista en la parte trasera del pelotón.

El tiempo fue su peor enemigo y a pesar de que logró importantes rebases, no fue suficiente para poder pelear nuevamente por el podio, cruzando la meta en la P12 de la NASCAR México.

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