Tovar lamenta la suspensión

Eduardo Solís/Diario de Chiapas

Santiago Tovar y ANVI Motorsport se quedaron con una asignatura pendiente en Monterrey. Después de encontrar una evolución clara en el Chevrolet #22 Quaker State durante las prácticas, la lluvia que afectó al autódromo impidió que el piloto pudiera llevar ese trabajo a la pista durante la novena fecha de NASCAR México.

El viernes representó una jornada de adaptación a un escenario completamente diferente para los equipos: temperatura elevada, iluminación artificial y una pista que modificaba su comportamiento conforme avanzaba la noche. Tovar comenzó la primera sesión en la décima posición con 36.169 segundos, pero consiguió reducir su registro hasta 35.694 segundos en la segunda práctica, colocándose noveno y mostrando una evolución cercana al medio segundo.

La progresión del #22 había permitido a ANVI Motorsport definir una dirección de trabajo para la competencia nocturna. Sin embargo, la lluvia obligó a modificar por completo el programa del sábado: la calificación no pudo realizarse y, después de varias horas de labores para recuperar el trazado, la carrera fue finalmente cancelada debido a la humedad que permanecía en un sector de la pista.

“Nos quedamos con una sensación agridulce porque el auto había mejorado mucho de una práctica a otra. Encontramos velocidad y el equipo estaba haciendo un muy buen trabajo para entender cómo se comportaba el #22 con la pista de noche. Teníamos muchas ganas de correr y ver hasta dónde podíamos llevar ese ritmo, pero las condiciones no lo permitieron. La decisión fue la correcta porque la seguridad está por encima de cualquier resultado. Ahora nos llevamos toda esta información para la siguiente carrera”, señaló Tovar.

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