Agencias
Diario de Chiapas
Julio Urías consiguió su 15to triunfo de la temporada, para liderar las mayores, y Los Ángeles Dodgers sacudieron cuatro jonrones para imponerse el lunes 5-3 a los Atlanta Braves y frenar su histórica seguidilla de 13 victorias como visitantes.
Mookie Betts la sacó del parque en la noche en que se presentó el muñeco con su imagen tras atrapar un primer lanzamiento ceremonial realizado por su madre. Max Muncy, Will Smith y Corey Seager también se volaron la barda para ayudar a los Dodgers a acercarse a un juego y medio al líder de la División Oeste de la Liga Nacional, San Francisco Giants.
Freddie Freeman, el cubano Jorge Soler y Adam Duvall batearon sendos jonrones para Atlanta, que lidera el Este en la Nacional.
El mexicano Urías (15-3) retiró a los 12 primeros bateadores que enfrentó y firmó una labor de seis entradas en la que admitió cuatro hits y dos carreras, sin boletos. Blake Treinen lanzó un capítulo y un tercio con pelota de dos hits para su quinto salvamento del año.
La derrota fue a la foja de Drew Smyly (9-4) luego de conceder nueve hits y cinco anotaciones en cuatro entradas y dos tercios en la lomita, con cinco abanicados.
Por los Braves, el curazoleño Ozzie Albies de 4-1. Los cubanos Soler de 4-1, con una anotada y una producida; Guillermo Heredia de 1-0. El puertorriqueño Eddie Rosario de 2-0. El venezolano Ehire Adrianza de 1-0.
Por los Dodgers, el mexicano Urías de 2-1.
Urías se convirtió también en el primer ganador de 15 juegos en la temporada, después de Kyle Hendricks, de Chicago Cubs, falló en su intento el domingo.
El zurdo de los Dodgers se convirtió también en el pitcher nacido en México número 40 en lanzar al menos en 100 partidos de Grandes Ligas, al llegar justo al centenar en su apertura 26 de la temporada.
El sinaloense de 24 años de edad lanzó seis entradas para cuatro hits y dos carreras –ambas limpias–, sin dar pasaporte, ponchando a siete y tolerando par de jonrones, para poner su récord en 15-3.
Soler y Freeman le pegaron jonrones en la sexta entrada, para romperle la blanqueada.










