Mbappé y Francia buscan acercarse más al objetivo, en octavos ante Paraguay hoy sábado, quieren avanzar
Agencias/Diario de Chiapas
Francia y Paraguay se ven en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 tras haber llegado por caminos muy distintos hasta este partido.
Paraguay comenzó su andadura por Norteamérica con una sonora derrota ante los anfitriones, Estados Unidos, por 4-1. Las perspectivas no eran buenas para los sudamericanos, pero en el segundo encuentro, contra Turquía, lograron un gol tempranero y supieron mantener la ventaja por 1-0 a pesar de estar con uno menos buena parte del encuentro. En el último partido del grupo, un empate a cero contra Australia les procuró el pase a dieciseisavos como uno de los mejores terceros.
Ahí llegó la sorpresa, pues se enfrentaban a Alemania, cuatro veces campeona del mundo. Paraguay se adelantó, los teutones empataron y el cuadro de Alfaro fue capaz de resistir las ocasiones de sus rivales europeos. En los penaltis se vivió una tanda histórica, pues Alemania falló dos de sus tres primeros penaltis, pero aun así se las arregló para que Paraguay fallase el cuarto y el quinto. Con todo igualado, Tah falló el sexto de Alemania y eso significó la caída de los tetracampeones.
Muy distinto es el periplo de Francia, que pasó por la primera fase sin problemas gracias a sus victorias por 3-1 a Senegal, por 3-0 a Irak y por 4-1 a Noruega. La secuencia de goleadas se mantuvo también en la primera eliminatoria, la de dieciseisavos, en la que se impusieron a Suecia por 3-0 con dos goles de Mbappé.
Quien venza el partido se enfrentará al ganador del partido entre Marruecos y Canadá.
Paraguay y Francia tienen un pasado común en la Copa Mundial de la FIFA. Dos veces se han enfrentado y en ambas ganaron los europeos, aunque no fueron partidos exentos de drama. En 1958, los galos ganaron por 7-3 en la primera fase, en un partido que los paraguayos llegaron a dominar por 3-2.
La ausencia de Paraguay en tres Copas Mundiales consecutivas llevó a Miguel Almirón a ir posponiendo el sueño de jugar en el escenario más importante del fútbol. “Se luchó mucho, yo llevo diez años en la selección peleando por un objetivo, que es el Mundial, algunos compañeros más incluso. Clasificar para un Mundial fue importante para mi carrera, para el pueblo paraguayo, para la selección misma. Cuando a la selección de Paraguay le va bien creo que al país entero le va bien”, explica el atacante paraguayo.
Entrar en la cita de Norteamérica es cambiar de estatus, no solo ser un jugador de élite, como Almirón lo ha sido, sino también ser mundialista, representar a Paraguay contra los mejores. El billete para hacer ese viaje, sin embargo, no suele ser suficiente. Una vez se llega al destino siempre se quiere más: “Clasificar a veces está muy bien, pero competir también con las grandes selecciones que hay acá, creo que eso también te da mucha más jerarquía. Es un mérito grande porque estamos compitiendo contra selecciones grandes”.










