Agencias
Diario de Chiapas
Victoria por la vía rápida. El alemán Alexander Zverev, tres del mundo, derrotó con absoluta comodidad al estadounidense Ben Shelton (6º), con parciales de 6-2 y 6-2, y avanzó por cuarta actuación consecutiva a las semifinales del Masters 1000 de Cincinnati. Fue campeón en 2021 e hizo semis en 2023 y 2024 (no jugó la edición del 2022), respectivamente.
El campeonato de Ohio, uno de los dos eventos M1000 que conforman la gira que desemboca en el Abierto de los Estados Unidos (US Open), le sienta cómodo al hombre de Hamburgo, de 27 años, jugador que arrastra un presente irregular, con más frustraciones que alegrías, y que necesitaba un triunfo de este calibre para reafirmar sus condiciones y demostrarse a sí mismo que tiene todo para seguir obteniendo triunfos destacables.
Sascha, dueño de 24 trofeos ATP y medallista de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, llegó al torneo tras realizar una buena campaña en Toronto, donde alcanzó las semifinales y se quedó con las manos vacías contra el ruso Karen Khachanov en un compromiso apasionante. Días después, en Cincy, consiguió grandes actuaciones ante los locales Nishesh Basavareddy (109º) y Brandon Nakashima (31º), en primera y segunda ronda respectivamente, y se cobró revancha inmediata ante el mencionado moscovita en octavos de final.
Shelton, por su parte, quien confesó que borrar su cuenta de twitter (ahora X) fue la mejor decisión de su vida y lo ayudó en su crecimiento, saltó al rectángulo de juego sin mucho que temer y con la confianza a flor de piel. Ben está en el mejor momento de su carrera, venía de alzar el trofeo del Masters 1000 de Canadá (primero suyo en la categoría) y arrastraba en consecuencia una racha estupenda de nueve victorias en hilera.
Sin embargo, todo lo que comienza tiene un final. Zverev, campeón en Múnich esta temporada, dejó en claro que los antecedentes mucho no interesan y se lució ante un peligroso rival que esta jornada lució irreconocible. Shelton, afectado por la acumulación de partidos, no encontró maneras de ser competitivo, jugó un partido para el olvido y cometió innumerable cantidad de errores no forzados.

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