Hartazgo por las protestas de normalistas rebasó a los empresarios

Sin duda, las protestas que rayan en el vandalismo que emprenden los normalistas en Tuxtla Gutiérrez ya rebasó a la sociedad civil; hace apenas una semana, los colonos de Juan Crispín y Plan de Ayala, solicitaron al gobierno estatal y federal la reubicación de la Escuela Normal Mactumactzá, ya que cada que realizan sus “manifestaciones”, hacen del lugar un campo de batalla, que pone en peligro a los habitantes, tal y como sucedió hace unas semanas, cuando uno de los estudiantes falleció.

Ahora, no sólo la molestia se limita a los vecinos afectados, en días recientes el sector empresarial, a través de las cámaras industriales, emitieron un comunicado, siendo Coparmex y Canaco Servytur las principales voceras de esta molestia, que les afecta el bolsillo.

En esos documentos que circularon en redes sociales, los representantes de las cámaras, valoran la importancia de la educación y que el propósito de dicha institución es velar por ella, siendo esos jóvenes estudiantes el futuro del país.

No obstante, advierten que eso se ve truncado por intereses ajenos, en especial por los líderes, que poco o nada les importa la educación y ante los agravios que han perpetrado, utilizando a los estudiantes como carne de cañón, no han sido investigados por las autoridades, gozando de total impunidad y poniendo en peligro a generaciones de estudiantes.

El más reciente de los comunicados, el de la Canaco Servytur, refiere que dicho gremio no se opone a la manifestación y fueron claros en el respeto a la libertad de expresión, siempre y cuando no atenten contra los bienes e inmuebles.

En este sentido, cada que salen los normalistas, la ciudad entra en pánico, sin que nadie pueda hacer algo, representando pérdidas económicas, embotellamiento, robos y percances violentos, ya que muchos transeúntes terminan violentados si se cruzan en su camino.

Para los comerciantes, en especial los del centro, las protestas les generan pérdidas, ya que ante estos desmanes la gente no sale y evita el centro; también hay que considerar el robo a unidades y mercancías, lo que dificulta el sostenimiento de muchos negocios cada que los lideres vociferan sin ninguna consecuencia o castigo.

Recordemos que, en 2013, cuando los normalistas y demás sindicatos montaron un campamento sobre la Avenida Central de Tuxtla Gutiérrez durante más de tres meses, que como primera consecuencia dejó un retraso en el proceso educativo de infancias y juventudes, pero lo más triste, sin duda, fue que llevó a varios establecimientos a la quiebra o pérdidas económicas irreversibles: mismo caso se suscitó en el 2016, si bien fue menor el tiempo, los costos y daños pesaron.

Entonces, cada que realizan sus protestas, la ciudadanía se molesta cada vez más, ya que sus operaciones, estilo de vida, paz o vida laboral se ven fuertemente afectados, quitándoles la credibilidad a sus exigencias.

Por esa razón, en redes sociales, las marchas cada vez indignan y casi siempre los usuarios de las redes sociales, por el hartazgo, piden y claman que estos movimientos sean reprimidos; así es, a esto han llegado los reclamos de los ciudadanos cada que alteran la paz y la rutina.

Parte de la molestia de usuarios en contra de los maestros, es como afectan a terceros sin deberla ni temerla, poniendo en riesgo muchas situaciones. Esto ya ha generado confrontaciones entre los manifestantes y los propios ciudadanos.

También, la prensa ha mostrado hartazgo por parte del magisterio: se han dado situaciones en las que los compañeros reporteros, mientras realizan su labor informativa son despojados de sus materiales, como teléfonos, grabadores y demás equipos. Asimismo, han recibido el daño colateral, ya que cuando montan las escaramuzas agresivas contra los policías, algunos compañeros reciben el mal impacto de las bombas molotov o los golpes de dicha confrontación.

De esta manera, varios sectores sin importar el gremio o sector están de acuerdo que los normalistas no son bien vistos por la ciudadanía, y, por tanto, urge que la autoridad valore la factibilidad de la reubicación de la escuela, como es el reclamo ciudadano que se asienta en las redes sociales.

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