¿Acatará la CFE el resolutivo de la SCJN en caso Tecpatán?
La política populista de la Cuarta Transformación se convierte en un sin sentido cuando en lugar de ayudar o apoyar al pueblo bueno y sabio, las mismas ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que operan bajo los lineamientos de Morena, se ofenden y reprueban que la institución federal haya ordenado a la Comisión Federal de Electricidad pagar al municipio de Tecpatán, la “irrisoria” cantidad de 3 mil 575 millones de pesos por concepto del pago de predial que el ayuntamiento exigió por el uso del suelo y de la explotación de las aguas nacionales a través de la presa que se instaló y empezó a operar en Malpaso a principios de la década de los 70, en el siglo pasado.
La CFE argumentó que no correspondía el cobro a entidades públicas federales, pero la SCJN determinó que sí debía realizar el pago. El tema cobraba mayor relevancia no por la aprobación que hizo la Corte, sino porque la ministra autollamada del pueblo, Lenia Batres, manifestó su inconformidad por esta decisión legal.
Lo que en español significa o se interpreta, que la ministra en funciones y también electa, está en contra de que una paraestatal que ha hecho fortuna a costa de terrenos que le fueron expropiados a ejidatarios de esta zona de Chiapas, indemnice a todo un pueblo que lo único que ha reclamado es que le den algo de lo que tanto les ha proporcionado a los mexicanos que se ubican en el centro del país, principalmente
Cuando se presentó la demanda, en el 2010, la presidenta municipal de Tecpatán era Patricia del Carmen Conde Ruiz, hoy Secretaría de Gobierno, y quien seguramente se pronunciará al respecto y no porque ahora esté enrolada en las filas del Movimiento de Regeneración Nacional, vaya a decir que es una injusticia que la CFE tenga que pagar el predial que por décadas ha estado negándose a liquidar.
De acuerdo a las estimaciones presupuestarias, dicho monto representa 8 por ciento de las participaciones federales otorgadas al estado durante el 2023, las cuales ascendieron a 44 mil 449 millones de pesos.
Lo trascendente es que esta histórica decisión asienta jurisprudencia y, por tanto, los municipios donde se asientan las decenas de presas que hay en el país, incluidas las demás que se ubican en Chiapas, podrían alegar el mismo método de cobró del predial.
Claro que esto ya no sería posible pues los nuevos integrantes del Poder Judicial desecharían las facturas. Dicho esto, está claro que la aprobación que hizo la ya casi extinta Suprema Corte de Justicia de la Nación con sus ministros neoliberales, es una forma de venganza al acaparamiento que tuvo de parte del oficialismo.
La propuesta del ministro Luis María Aguilar se votó tras un acalorado debate, por tres votos contra dos de las ministras Lenia Batres Guadarrama y Yasmín Esquivel. El amparo a la resolución anterior fue promovido por CFE Generación VI en contra de la pretensión del ayuntamiento de Tecpatán de cobrarle impuesto predial por las instalaciones de la hidroeléctrica de Malpaso, incluido el embalse.
La ministra Lenia Batres se mostró en desacuerdo con la resolución, argumentando que se trata de un acto absurdo y de injusticia y a esta postura contra el pueblo de Tecpatán, en redes sociales le recordaron a la también futura integrante del nuevo Poder Judicial que entrará en funciones el uno de septiembre próximo, que es un derecho que le corresponde a los gobiernos del PRI que en ese entonces gobernaban la demarcación, y cuyo argumento se basó en el uso del suelo y las afectaciones que la CFE hizo a la flora y la fauna, así como por los pobres pagos de los terrenos que ocupaban los ejidatarios que habitaban la zona inundada por la hidroeléctrica de Malpaso.
Resulta que en los archivos de la entonces llamada paraestatal se había registrado el compromiso de que la CFE no cobraría el servicio de luz eléctrica a los pueblos afectados, situación que no cumplió.
El tema de la resistencia de varios municipios y poblados de Chiapas a no pagar el servicio a la Comisión, fue justamente a raíz del levantamiento armado zapatista en 1994, que exigían que la CFE retribuyera algo de lo que Chiapas le daba con la instalación y operación de las presas hidroeléctricas.
Al final la resolución ha sido tomada y dictaminada, pero también hay que tomar en cuenta que la política emprendida por la Cuarta Transformación sería no acatar el resolutivo y dejar las cosas como están y acá no ha pasado nada.










