México hizo gran hermandad con otros países, eso no exime a rencorosos
La celebración del Mes Patrio y del Grito de Independencia nos regalos las mejores postales posibles, al menos de varios países que no sólo celebraron esta festividad, sino que se tomaron el tiempo de reconocer al pueblo mexicano y lo que ha aportado al mundo.
Muchas de las embajadas, a pesar de no tener el español como lengua oficial, se tomaron la molestia de cantar “Cielito lindo”, también enunciaron con gran fervor y orgullo “Viva México”; también celebridades, deportistas, clubes como el Bayern, PSG y demás, la NFL, entre otras franquicias se unieron al festejo, que sin duda fue bienvenido.
La reciente justa mundialista dejó un buen sabor de boca para los países que disputaron el torneo; de hecho, las celebraciones más icónicas fueron de estos que sintieron a flor de piel el cariño y afecto de los mexicanos.
El caso más destacado, fue el de Irán, que tuvo un recibimiento hostil por parte de Estados Unidos y México lo acogió como sede en sus entrenamientos, sumado a las muestras de respaldo de los mexicanos, lo que evidenció una gran hermandad.
Otro punto a considerar, que ya se ha tratado es la forma en que México ha tratado sus relaciones diplomáticas; primero la Doctrina Estrada y el principio de autodeterminación de los pueblos, la otra cuestión es que nuestro país ha acogido a migrantes y perseguidos políticos, esto ha traído beneficios al país, generando un intercambio internacional sin precedentes.
Pero, en medio de esta algarabía y fiesta, y más aún con las “benditas redes”, donde los rencorosos y envidiosos no escatiman en mostrar su podredumbre cultural: los ecuatorianos y los argentinos, respectivamente, en sus redes sociales usaron los memes y las herramientas de Inteligencia Artificial (IA) para denostar a México y su gente.
Queda claro que para ellos el fútbol lo es todo, pero sus insultos y desprecios ya colmaron la paciencia y en este Mundial quedo claro: en el pasado Super Bowl donde Bad Bunny protagonizó el Show de medio tiempo, las redes se inundaron de mensajes alusivos a la unión entre latinoamericanos, más aún en este contexto de racismo y clasismo que el mandato de Donald Trump está ejerciendo hacia la comunidad latinoamericana; pero, el apasionamiento del fútbol tiró por la borda esa dichosa “comunidad”.
Basta ver como los argentinos en cada oportunidad, demostraron un desprecio hacia México; esto no es nuevo, en foros de internet, los usuarios de ese país aprovechan la carrilla del fútbol para menospreciar a su gente y su cultura. Pero, los dichos de Eduardo Feinman sobre el odio hacia nuestros connacionales, dejó una herida muy grande, ya que él muestra al argentino promedio.
Entonces, dado los reproches por parte de ese país y su actuar de su presidente, Javier Milei, es preciso plantearse si México y la presidenta, Claudia Sheinbaum, deben preservar relaciones con ese país y más aún con su gente.
En este sentido, se les recuerda que muchos argentinos para triunfar en el mundo, ya sea en el fútbol, en la farándula o en la literatura, nuestro país les abrió las puertas, en más de una ocasión.
Por su parte, los ecuatorianos no se quedan atrás, de un tiempo para acá los ecuatorianos han venido denostando a México y a su gente; el escándalo hecho en el hotel que se hospedaron previo al encuentro en 16° del mundial, lo hicieron pasar como una actitud “antideportivo”, lo cierto es que es una cucharada de su propia medicina, ya que en la Copa América de 1993, los hinchas ecuatorianos hicieron lo mismo, lo que pasó es que se las devolvieron y no les gustó.










