Partidos se aferran a seguir viviendo del erario público
La comodidad con la que viven los partidos políticos, a costa del erario público, la ven perdida en cada elección que se realiza en el estado de Chiapas, y si hablamos de partidos “chiquitos”, la preocupación es muy alta.
Esto es justo por lo que pelean los partidos Movimiento Ciudadano, Partido Popular Chiapaneco y Nueva Alianza en Chiapas, quienes revivieron sus esperanzas de sobrevivir con la decisión a su favor que emitió el pasado jueves el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), al revocar la sentencia de que habían perdido el registro, tras no obtener en las elecciones ordinarias de 2021 y las extraordinarias de marzo de 2022, el tres por ciento de votos como mínimo que establece la ley electoral del total del total registrados en el listado nominal.
El argumento legal, pero hasta cierto punto tomado como una falta de vergüenza, es que los tres partidos adujeron en la controversia, que aún faltan los votos que obtengan en las elecciones pendientes en los municipios Honduras de la Sierra y Venustiano Carranza. Como es ya una costumbre, en este caso, el Tribunal Electoral del Estado de Chiapas erró en su decisión final respecto a lo que dictaminó el IEPC, y por ello el resolutivo al que dio lugar el TEPJF.
Está claro que sólo le dan largas a su agonía, pues los dizques dirigentes de Movimiento Ciudadano, Partido Popular Chiapaneco y Nueva Alianza en Chiapas, Claudia Trujillo Rincón, Mauricio Morales Valdez y Rodolfo López Rasgado, respectivamente, son unos totales desconocidos que sólo visualizaron la oportunidad de hacerse de su paguita con las prerrogativas que el Instituto Electoral y Participación Ciudadana les otorga cada mes.
Bueno, ni la candidatura del controvertido Francisco Rojas Toledo, por parte de Movimiento Ciudadano, en las pasadas elecciones de 2021, pudo sumar adeptos para conservar el registro, ya no digamos que haya ganado con todas las de la ley para presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez, donde el efecto AMLO volvió a darle el gane al representante de Morena.
El trabajo político que realizaron los tres líderes de estos partidos que arañan la supervivencia, da pie a su verdadera vocación. Pretendieron colgarse de la “inocencia” de los ciudadanos chiapanecos, pero fracasaron en su osadía.
En fecha aún por definirse, el IEPC debe organizar de nueva cuenta un tercer intento: celebrar las elecciones en Honduras de la Sierra y Frontera Comalapa, dos municipios donde la inseguridad y los diferendos políticos entre grupos, fue la principal causa de la suspensión en las dos elecciones anteriores.
Tanto el IEPC como el INE decidieron cancelar los comicios a días de la jornada ante la falta de garantías para preservar la integridad de la ciudadanía que participaría en el proceso electoral local extraordinario.
El municipio donde la situación de inseguridad es más álgida es Frontera Comalapa. A la fecha prevalecen los enfrentamientos de grupos armados, narco bloqueos, homicidios y desapariciones; y en el caso de Honduras de la Sierra, persiste la negativa de habitantes de algunas localidades para celebrar los comicios, ante el conflicto por la pertenencia al municipio de Siltepec.
Si el TEPJF ha ordenado nuevos comicios, lo que en realidad se percibe es que ya las autoridades no deben moverle al asunto y que concluyan los Concejos Municipales que están en funciones, en tanto el gobierno interviene para darle una salida política a los conflictos.
Aunque, a decir verdad, en Comalapa, por ejemplo, la situación es delicada pues los intereses de grupos criminales están por encima de una elección municipal. Lo que hemos insistido hasta el cansancio es que los representantes populares, llamados legisladores, junto con los operadores políticos de la Secretaría de Gobierno y los alcaldes en funciones, asuman su papel para reconciliar, para darle solución a las problemáticas existentes.
La Sala Xalapa hizo su papel que le corresponde y dictaminó lo procedente, pero la autoridad local está en su derecho de priorizar la gobernabilidad y la paz social de la población, antes que cumplir el capricho de dirigentes dizque estatales que lo único que les importa es seguir viviendo del erario público.
Ahora que, si la mayoría de la población de los dos municipios aludidos desea que haya una nueva elección, pues el Congreso del Estado debe emitir fecha y el IEPC abocarse a su organización. En las democracias, lo que debe imperar es lo que las mayorías decidan y en ello no hay vuelta de hoja.










