Iniciativa que no se difunde no sirve
El “excelso” diputado por Morena, Raúl Bonifaz Moedano, supone que los periodistas y la misma sociedad debe saber a profundidad lo que intenta decir en su propuesta maquillada sobre el acecho que se baraja en el Congreso del estado.
Resulta que el pluri de Morena busca que se incluya en el Código Penal del Estado el delito en materia de acecho, pero cuando le consultan de qué se trata, se encabrita y casi les grita a los periodistas de la fuente que se esperen a que se analice y dictamine.
¿Entonces, cómo saber lo que contiene la propuesta del diputado sí él señala que debe cumplir con un proceso legislativo? Si dice que es una propuesta de reforma que va orientada principalmente a fortalecer a la mujer chiapaneca en el sentido de no ser víctima de acecho y tenga la absoluta libertad de conducirse como quiera, pues hasta ahí todo bien. Se le felicita, como dice Shakira, pero las mismas mujeres quieren saber los detalles.
El señor se molesta porque ya en los corrillos del Congreso se dice que coartará la libre expresión de los ciudadanos. No le gusta que se adelanten juicios sumarios, pero el de la obligación para despejar las dudas es el diputado, nadie más.
Quiere presumir una propuesta de su autoría como la maravilla del mundo, pero no les da información a los medios de comunicación. En qué cabeza cabe decir que ya porque fue a una estación de radio a hablar del tema, todos, absolutamente todos, tienen la obligación de buscar en las redes de lo que habló.
Qué valor le da a su escrito que nadie sabía, hasta que lo obligaron a decir de qué se trata, a dos semanas de que abrió la boca para anunciar la propuesta. Acaso se refiere que se castigará el acecho hacia las mujeres por acoso, por influirles miedo, si se le sigue, intimida o se le llama con frecuencia.
El diputado se dirigirá a la sociedad cuando a él se le pegue la gana y les diga que “es un patrón o la repetición de una conducta mediante la cual se mantiene de manera constante o repetida una vigilancia, proximidad física o visual sobre una persona específica”.
En san Google podemos consultar que ahora el acecho puede surgir de la vigilancia, el espionaje, el asedio, el espiar, husmear o “enviar repetidamente comunicaciones verbales o escritas no deseadas, ya sea por celular, redes sociales o en persona”. Bueno, hasta realizar vandalismo constante dirigido a una persona específica. Atosigar, acorralar, criticar, perturbar o molestar de manera constante a alguien.
Capaz y los periodistas serán juzgados por acechar constantemente al legislador o de plano se la está dirigiendo al priista Antonio Rubén Zuarth Esquinca, quien un día sí y otro también, le tunde a Bonifaz Moedano, por andar nomas repitiendo lo que dice su jefe, el mandatario del país, contra los conservadores.
Las mujeres, lógico, deben denunciar ante la instancia correspondiente, si se sienten acechadas, vigiladas, acosadas. El legislador asegura que el tema no se encuentra legislado dentro del marco normativo del estado de Chiapas, y que, en todo caso, se abra el tema a un debate público. Luego entonces, pura alharaca pues antes de proponerlo al seno del Congreso, debió hacerse toda esta evaluación.
El legislador quiere que la prensa sea adivina, que las mujeres sepan que ya estarán seguras por este tema, pero hasta el día de ayer no había una sola conferencia de prensa, foro o demás donde se delinee lo que contiene la iniciativa.
Los reporteros en el Congreso, lograron investigar que la propuesta del diputado pretende que se imponga pena de 3 meses a un año de prisión y multa de 30 a 70 UMAs al que siga, observe o vigile a otra persona o una tercera cercana de ésta; la vigile, persiga o busque su cercanía física y que por cualquier medio de comunicación, dispositivo digital o redes sociales establezca o intente establecer contacto con la persona cercana a ella.
La propuesta turnada a la Mesa Directiva del Congreso Estatal, refiere que comete un delito quien sin estar legítimamente autorizado infunde o provoca temor, molestia, estrés, sensación de alarma, daño emocional; o que lleve a la persona a la alteración en el desarrollo de su vida cotidiana.
Delinea tres puntos: Siga, observe o vigile a otra persona o una tercera cercana de ésta; la vigile la persiga o busque su cercanía física; y por cualquier medio de comunicación, dispositivo digital o redes sociales establezca o intente establecer contacto con la persona o personas cercanas a ella.
En realidad, nada que no sepamos ni que no le hayamos dicho líneas arriba, aunque habría que darle el beneficio de la duda al legislador para que se abra a la sociedad y explique qué pretende en realidad con este tema.
Al sujeto de marras no se le cuestiona la iniciativa, sino que se dé aires de grandeza para un tema que ni siquiera ha podido o querido dar a conocer de forma abierta a la población chiapaneca. Está bien que haya llegado “recomendado” o como se dice, que sea un diputado “de dedo”, por aquello de que sólo levanta la mano para aprobar lo que le ordenan o porque se sacó la lotería sin hacer comprado cachito, pero si inventa una iniciativa, mínimo, que siga los cánones recomendados.
Abrir por abrir la boca no te hace mejor legislador, pero, bueno, esperaremos que convoque, no sólo a sus reporteros preferidos, sino a todo el gremio para que su lúcida propuesta ahora sí tenga más oídos y pueda replicarse, pues iniciativa que no se conoce ni difunde no sirve.










