Uriel y Gilberto, los compadres del sexenio

Hay dos refranes o conceptos populares le vienen como anillo al dedo al titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), Uriel Estrada Martínez, por su relación estrecha que exhibieron los medios de comunicación con el alcalde de Simojovel, Gilberto Martínez Andrade, con quien tiene una relación de compadrazgo, pero que en el fondo se barajan millones de pesos de “perdón” en el ejercicio de los recursos de las arcas municipales que los ponen contra la pared a ambos.

Primero, uno que dice: “No me defiendas compadre y el segundo, “No hagas cosas buenas que parezcan malas”. Ambas narraciones debido a que tanto el funcionario estatal, encargado de auditar que no se despilfarren ni se desvíe dinero público para fines personales, como el alcalde, acusado de hacer y deshacer de los dineros del municipio y de quien se conocen varias denuncias por no comprobar en tiempo y forma con desvíos de recursos, como son las cuentas públicas, han recibido una andada de críticas a través de las redes sociales por su “amasiato”.

Previo a ello, y como soporte a pensar que hay “gato encerrado” en esto de la comprobación de gastos y de flexibilidad para aplicar la ley por parte de la Auditoría, es la “unión” que une a ambos servidores públicos, pues Uriel Estrada, por su parte, difunde en sus redes sociales encuentros sociales con su compadre el edil, tras fungir como padrino de los 15 años de la hija del alcalde.

Podría la ciudadanía no pensar mal si toma en cuenta que el auditor es originario del municipio de Simojovel y por tanto, al ser un pueblo chico, donde todo mundo se conoce, existe una relación de antaño que se concretó ahora que ambos están en las grandes ligas, como potentados funcionarios.

En el fondo no debería ser noticia o parte de una investigación que el auditor sea compadre del edil, lo que pasa en esto de las reglas del juego y de la transparencia y por los hechos consumados que la propia auditoría se ha encargado de decir como actos de corrupción cometidos por el Ayuntamiento de Simojovel, se pierde la objetividad.

Tampoco se puede pasar por alto que el pueblo de Simojovel está errado al cuestionar que el gobierno municipal de Simojovel es uno de los 21 municipios que defraudó a Hacienda por más de 640 millones de pesos en la Cuenta Pública 2021.

Con Gilberto Martínez Andrade, Simojovel fue reportado por la ASE con 23 pliegos de observaciones “por un importe no comprobado de 50 millones 162 mil 809 pesos con 49 centavos”. Vaya cantidad escandalosa para un municipio pequeño.

Y es justamente estas irregularidades que no han sido subsanadas o mejor dicho, que le fueron perdonados al edil por parte de su compadre Uriel, que hace pensar que la corrupción en la Auditoría Superior del Estado es una práctica común.

Los conceptos por los que se señaló a la administración de Gilberto Martínez es nada más que por “operaciones simuladas, duplicidad de pagos, apoyos no recibidos por los beneficiarios, anticipos pagados no amortizados, recursos con fines para el cumplimiento de los objetivos específicos transferidos indebidamente a cuentas bancarias de otros fondos…”, etcétera.

¿Acaso el auditor reportó que las anomalías que subieron en la plataforma en septiembre de este año ya fueron corregidas? No, todo indica que aún está a la espera de que cuadren cuentas, de que logren conseguir las facturas que salven al edil.

El escándalo de ahora, para variar, como pago a los favores del auditor, es que el edil le otorgó obras a Uriel Estrada a través de la constructora ESES, la cual realiza obras en el ejido Campo la Granja.

De acuerdo a las denuncias, son 180 millones de pesos que adeuda la ex alcaldesa de Simojovel Viridiana Hernández Sánchez (2018-2021), pareja sentimental del ahora alcalde Martínez Andrade y compadre del auditor Uriel Estrada. El dinero está “desaparecido” y no hay para cuándo se compruebe a la ASE.

Bien dicen que cuando el “río suena es que agua lleva” y parece que en esto que se maneja en las redes sociales y en los corrillos políticos, deja muy mal parado al auditor Uriel Estrada Martínez. Todas las evidencias se dirigen hacia una protección de él para con el alcalde de Simojovel.

Todo parece indicar que se ha beneficiado utilizando al órgano de fiscalización a su favor. Las mismas pruebas que la ASE difundió en su plataforma en septiembre pasado dan cuenta que en Simojovel alguien se está haciendo rico y “salpicando”, en todo caso, al funcionario que se jacta de ser de “todas las confianzas del mandatario estatal”.

Con las investigaciones recientes que se han realizado sobre el caso, muy pronto habrá noticias de que en el Amate están acondicionando un espacio para los compadres.

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