Paso a desnivel Torre Chiapas, en sus marcas, listos…

Dice el refrán popular que “obras son amores” y todo indica que la capital chiapaneca, ante esa vorágine de crecimiento urbano, requería de urgencia una serie de construcciones que facilitaran el flujo vehicular y le diera ese respiro que requieren miles de transportistas y usuarios que utilizan el servicio público.

Antes de cerrar el año, el gobierno de Chiapas a través del secretario de Obras Públicas, Ángel Torres Culebro, anunció los pormenores de una majestuosa obra que se construirá sobre el Libramiento Norte Oriente, a la altura de la Torre Chiapas, este edificio que concentra al 90 por ciento de los trabajadores de la burocracia.

Sin duda que el llamado Paso a Desnivel Torre Chiapas, traerá en un principio una serie de complicaciones y molestias ciudadanas, pero que al final, como todo proceso de cambio y renovación, se tendrá una vialidad de primera.

En realidad, será fundamental porque el inicio vial de esta vía de comunicación, la más importante en cuanto al tránsito de vehículos pesados con destino a la ciudad de Chiapa de Corzo y esta a su vez da paso hacia las zonas Altos, Fronteriza y Norte, así como los que vienen de estas regiones con destino al centro del estado y del país, se agilizará de manera importante.

Antes de que finalice el año, el gobernador Rutilio Escandón Cadenas inaugurará el inicio de los trabajos formales. Esto significa que todo el 2023 será difícil para la zona norte, a la altura del DIF estatal e incluso de la entrada a la Patria Nueva, tendrán problemas para una circulación ágil, además de que por esta zona se encuentran dos universidades particulares.

En las maquetas que la Secretaría de Obras Públicas hizo circular a través de los medios de comunicación, se concluye que será una obra maestra, de primer nivel, como muchas de las que tienen grandes urbes del país.

Contrario a lo que se ha pronunciado un pequeño grupo de profesionales tuxtlecos, que propusieron otras alternativas de comunicación al interior de la ciudad, proyectos muy respetables que la autoridad debe considerar y retomar, en esta ocasión sí se considera oportuno este proyecto vial, debido a que el tráfico ahoga en por lo menos 16 de las 24 horas del día.

No se requiere vivir por esta zona para percatarse que Tuxtla requiere un respiro en el tránsito de su parque vehicular y de los que van de paso. Además, sólo basta pararse antes de las ocho de la mañana frente a las laterales de la Torre Chiapas para ver cómo cientos de hombres y mujeres “torean” los vehículos que transitan en los sentidos norte-sur, sur-norte, así como del Libramiento Norte en sus dos sentidos.

Es importante tomar en cuenta que, en 10 años, el número de vehículos en circulación ha crecido en un 40 por ciento. Las estadísticas que presentó el Inegi hace un par de meses así lo indican: en 2021 circulaban 1 millón 54 mil 901 automóviles, 40.17 por ciento más de los que transitaban en 2011 cuando se tenía el registro de 631 mil 45 vehículos en marcha. De esta cantidad, tan solo la capital chiapaneca registra 266 mil 559 vehículos, más de doble que Tapachula, con 109 mil 132.

Los números respaldan la construcción de la obra y se consolida la infraestructura en este rubro con la construcción de los dobles pasos a desnivel que están por terminarse sobre el mismo Libramiento Norte, en el poniente de la ciudad, el otro punto donde se genera un tráfico intenso por la entrada de vehículos pesados que toman camino hacia las diversas regiones de la entidad.

Sin duda, el proyecto mejorará la conectividad, la movilidad urbana y los tiempos de traslado de la zona metropolitana. Por un periodo largo, aún no se ha dado a conocer cuánto durará la construcción, sin ser especialistas, creemos durará un año como máximo, importantes arterias como los bulevares Andrés Serra Rojas y Paso Limón, se verán afectados de manera importante.

Pese a ello, a menos que seamos unos recalcitrantes negativos, el paso a desnivel llamado Torre Chiapas será una obra atractiva, lujosa, pero principalmente, funcional, aspecto que al final de cuentas es lo que realmente interesa.

Sólo esperemos que, a los maestros, normalistas u otras organizaciones no se les ocurra tomar la obra como presión para exigir demandas que deben plantearlas en otros escenarios, no en un espacio donde por mucho tiempo será parte de la convivencia diaria de cientos de hombres y mujeres que tendrán la necesidad de acudir a la Torre, a laborar.

Por cierto, lugar desde serán testigos de cómo día tras día los ingenieros, arquitectos y todos los que trabajan en la obra, se irá construyendo la vía de comunicación terrestre más hermosa que tendrá la entidad chiapaneca.

Compartir:

Un comentario

  1. Un paso a desnivel no ayuda a la movilidad peatonal, por lo que los cientos de personas que «torean» vehículos por la mañana, aún tendrán el mismo problema con esa construcción, incluso será peor.

    Por otro lado, la fila enorme se hace en el crucero siguiente, en ambos lados del libramiento, en el de patria nueva, y en el del parque del oriente, ahí son colas de vehículos muy pesadas, que solo se agrandarán al no tener el semáforo de la torre Chiapas. Solo generan cuellos de botella más grandes en otro sitio al no tener un flujo continuo sin semáforos.

    Los pasos a desnivel no siempre son una solución.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *