Crean comités para empoderar a las “corcholatas”
Sin temor a equivocarnos, Chiapas es la entidad que le da más votos al partido en el poder. Lo mismo sucedió con Enrique Peña Nieto, en los tiempos de bonanza del PRI, y el caso más reciente el de Andrés Manuel López Obrador, cuya votación refrendó ese carisma extremo que había en favor del hombre originario de Macuspana, Tabasco, pero con un historial suficiente que la entidad lo acuñó como si fuera nacido en esta tierra.
La votación del modelo de Revocación de Mandato que se implementara en el 2022 fue otro ejemplo de que la población más desprotegida o de escasos recursos, lo quiere, aunque a decir verdad, en la clase media del país, incluido nuestro estado, la simpatía por el presidente de México ha decaído en un porcentaje importante por la equivoca política en el posicionamiento que ha fijado el mandatario a raíz justamente del resultado de la elección de la Revocación y por la marcha de noviembre del año pasado que se protagonizó para defender al INE.
A pesar de ello, entidades como Chiapas, Tabasco y Oaxaca son los sinodales que los políticos o candidatos buscan para acumular puntos en el número de votación de cada ejercicio electoral. Por ello a estos estados no se les descuida en la entrega periódica de los apoyos institucionales en todas las modalidades que ha implementado el gobierno mexicano.
En contraparte, entidades como Nuevo León o Jalisco, por citar dos importantes urbes, su población está concentrada en trabajar en los grandes consorcios y empresas que rigen la productividad del país por tanto no se les da tanta importancia a los programas sociales como se “pelean” en territorios del sur del país.
En ese contexto, las “corcholatas”, como los bautizó Andrés Manuel López Obrador a sus candidatos se empezaron a mover para crear lo que llaman los comités de apoyo que los acerquen al electorado.
En los escenarios públicos en las últimas semanas se ha visto el trabajo más activo por parte de la gente de la jefa del gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón.
San Cristóbal de Las Casas y Tuxtla Gutiérrez son las sedes donde este fin de semana se realizaron plenarias para formalizar la creación de comités de apoyo a los dos personajes más cercanos al presidente de México.
Son los alfiles principales que, no lo dude, se darán con todo para ir minándose el camino rumbo a la designación de la candidatura. Los dos con un pasado reciente que los involucra en hechos de corrupción no porque digamos que ellos lo hayan hecho, sino porque siendo funcionarios de primer nivel, justo cuando se presentaron accidentes donde ha habido muertes o decisiones política trascendentales para la vida política del país, nadie ha asumido una posición que los distinga como diferentes a todos los que han tenido cargos importantes en gobiernos anteriores como el registro de sucesos semejantes.
Ebrard al igual que Sheinbaum cargan con la repercusión del saldo fatal por el “percance” de la línea 12 del Metro. La jefa de gobierno tiene este penoso tema en contra porque se presentó en su gestión y contra todos sus pesares, la red ferroviaria tiene problemas casi a diario, y aunque digan que son actos de sabotaje protagonizados por sus adversarios, no se ha comprobado nada.
Y del canciller, el tema del programa Migrante Quédate en Casa” ha sido su coco, luego de que la ex embajadora de Washington, Martha Bárcena, dijo que Ebrard pidió mantener en secreto este pacto con Estados Unidos para el retorno de miles de migrantes a tierras mexicanas.
Y como pilón, en Chiapas, los nexos políticos entre Ebrard y el ladrón de Juan Sabines Guerrero, para encabezar las negociaciones que le den votos, es peor que si hubiese roto relaciones con AMLO, pues al canciller se le ha advertido que se ha aliado con una araña ponzoñosa, pero ha ignorado el gesto ciudadano.
Aunque el punto de los comités no es nuevo porque ya desde el año pasado se empezaron a crear desde el centro del país, el que estén operando en la entidad a 16 meses de la elección del 2024, es sinónimo de que tienen confianza de ganar y, principalmente, que se tienen los recursos para operar una maquinaria electoral que se moverá por toda la entidad.
Por lo pronto, con Marcelo y Claudia a la cabeza, no tarda en aparecer en escena Ricardo Monreal, pues el cuarto aspirante, Adán Augusto López, sin necesidad de llegar a este extremo, recorre el país todos los días, valiéndose de su condición de secretario de Gobernación para llevar a buen puerto la gobernabilidad y de paso, darse a conocer de norte a sur y de oriente a poniente. Veremos, al final del camino, haber quien ‘traga más pinole sin ahogarse’.










