Auditor huye como rata
¿A quién querrá engañar el inflado auditor del estado, Uriel Estrada Martínez, cuando para no ser cuestionado por sus acciones de complicidad en los negocios con los alcaldes, evita a la prensa y de paso acusa que no contesta porque lo “golpean”?
Este sujeto de marras está como la ministra Yasmín Esquivel, quien para que no se le aborde públicamente su caso de plagio de tesis, consiguió un amparo contra la UNAM, institución que daría a conocer la sanción correspondiente. Así el auditor Superior del Estado que no sabe ni que le van a preguntar y ya salió corriendo como rata.
¿A qué le teme? Si no debe nada, para qué corre, para que evade los cuestionamientos. Que le quede muy claro a este personaje de “élite de seis años”, que en alguna ocasión tendrá que enfrentar las denuncias que se ventilan en los espacios públicos por realizar “amasiatos” con los presidentes municipales.
En una actitud de barrendero de calle, con el perdón que nos merecen las personas que realizan este noble oficio, Estrada Martínez se portó brabucón con el reportero de esta casa editorial sólo porque le increpó para que le ahondara más sobre su informe que dio a la Comisión de Vigilancia del Congreso del Estado, donde el auditor presumió un informe de 199 expedientes donde los alcaldes y alcaldesas cumplieron al cien por ciento con la cuenta pública 2022.
Será que el auditor cree que los chiapanecos se están chupando el dedo para creerse semejante aberración. No cabe duda que el pelafustán supone que todos son de su misma condición. Al auditor le debe quedar claro, por si no lo ha entendido, que no se le cuestionaba a él, sino que se ponía el “dedo en la llaga” por la sencilla razón de que hay alcaldes que en cada revisión de la cuenta pública presentan inconsistencias por varios millones de pesos.
No se habla de uno o de dos millones por “algún error de dedo” de los contadores o tesoreros cuando realizan la comprobación de gastos y servicios, no. Son 50, 60 hasta 100 millones de pesos que se han difundido como recursos que están en el limbo, y que no los inventó el Diario de Chiapas, sino que fueron tomados de la página de la ASE.
Eso es principio lo que toda empresa periodística debe señalar y de ahí se derivan los nexos que pudieran existir o por lo menos, se deducen que hay por lo laxo que es la autoridad al concluir que todo está bien. Es decir, se deduce, al no tener la versión oficial del auditor porque no le gusta que le pregunten, que en esta entidad los alcaldes son unas dulces palomitas que trabajan de forma honesta y transparente.
Si no se trata de un cuento chino, sino de que el funcionario no huya y de un paso al frente para decirle a la sociedad que “acá estoy, no huyo y rindo explicaciones de lo que para ustedes creen que está mal”. Tan fácil como eso, pero la verdadera historia es que las componendas son tan evidentes que prefiere esconderse y escapar como un ladrón que ha sido descubierto del hurto que ha cometido.
Quiere el auditor que se le recuerde que no ha dado explicaciones a anomalías en otras cuentas públicas de alcaldes, por cierto, tan amigo de muchos que con varios la sangre llama y el compadrazgo que tiene con el edil de Simojovel, es una prueba de ello.
No habrá algún funcionario que le abra los ojos al auditor y le diga que se baje de la burbuja, que el vaso de cristal donde se escuda ya muy pronto estallará y tendrá que salir al mundo real. Cuando despierte del letargo en que se encuentra sabrá cuánto daño le ha hecho a Chiapas al permitir que los alcaldes sigan burlándose de los ciudadanos.
El auditor tiene que entender que nadie, absolutamente nadie, se cree el cuento de que, por ejemplo, 31 Ayuntamientos evadieron justificar y comprobar 641 millones 887 mil 82 pesos y 59 centavos, como el mismo portal de la ASE lo asentó y desglosó con respecto a la cuenta pública del año pasado.
Dónde está ese recurso, o será que los alcaldes y alcaldesas tienen una varita mágica para lograr revertir lo que la propia Auditoría Superior dio a conocer en conceptos como operaciones simuladas, duplicidad de pagos, transferencia de recursos a otras cuentas bancarias de otros fondos, etcétera. ¿O dónde está el reporte de las irregularidades de otros años, dónde?
Si él dice que ya chole con sacar a relucir sus nexos con presidentes municipales como San Fernando, Simojovel, Pijijiapan, entre decenas de ellos, pues está bien.
Le repetimos, no es nuestro objetivo “golpear” como él susodicho asegura y la prueba es que en varias ocasiones se le ha buscado para que brinde su derecho de réplica a las denuncias ciudadanas, pero tal parece que tiene miedo y sí es así, por algo será, pero allá él y sus fantasmas.
Eso sí, queda muy mal parada la Comisión de Vigilancia del Congreso del Estado, que en lo que lleva de esta gestión no ha hecho ninguna observación, menos castigar a presidente municipal alguno que ha salido bueno para burlar a la autoridad. Entre tanto, ¡qué siga la fiesta, que acá no ha pasado nada!










