Claudia le dio en el clavo; sin AMLO “estarían muertos”
El futuro de Morena y de las corcholatas está asegurado mientras Andrés Manuel López Obrador conserve el poder y éste será hasta el último día de noviembre de 2024, pues el primero de diciembre dejará el cargo. A partir de ese momento, el partido guinda se irá muriendo poco a poco, a menos que surja un nuevo líder que tenga convocatoria y por lo que se ve en los cuadros de este partido, no hay quién ni por asomo se compare con AMLO.
Y no es que el presidente haya tenido, hasta el momento, un gran gobierno, cuya evaluación final se tendrá con el paso del tiempo hasta ponerlo en la misma línea de sus antecesores, muchos vapuleados a lo largo de estos años por la sencilla razón de que ese es el discurso que mantiene vivo, vigente, al mandatario oriundo del estado de Tabasco.
Pero no se trata de hablar del presidente, sino de quien ahora es la corcholata más avanzada en las encuestas rumbo a la presidencia de la República. Claudia es considera por muchos, por lo que dice y como actúa, una copia fiel del modo de caminar y replicar los dichos del presidente, quien no ha ocultado, con sus acciones, darle a conocer a todos que es su favorita para reemplazarlo.
La jefa del Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, dijo recientemente que es difícil imaginar la política sin el presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando llegue el momento de que el tabasqueño deje el cargo. Claro, quien los llevó al poder y los conserva vigentes, inamovibles, es justamente él, quien tiene el control político del país, contra todos los pronósticos por los tropiezos que ha tenido su administración por culpa de algunos funcionarios mano larga.
El mandatario desde las mañaneras domina todo terreno. Un solo hombre ha dirigido los destinos del país, este ha sido el resultado del trabajo social que realizó a lo largo de varias décadas. Su trabajo ha sido de esfuerzo y enfrentamiento con el poder.
Y por lo que dice la jefa de Gobierno, no se tratar de imaginar, sino de que vayan pensando qué van a hacer para solventar las diferencias que surjan entre los propios integrantes de Morena. La política seguirá su curso, con nuevos actores políticos que también llegarán a la Cámara de Diputados y el Senado, los cuales, ya sin la presencia de AMLO, tendrán que rifársela para conservar el poder que mantuvo a raya su máximo jefe.
Asegura que tiene que existir unidad y darle sello propio a su programa de transformación. Pero no sólo será esto, también tendrán la encomienda de seguir la supuesta política de austeridad que se tambalea con los casos de corrupción que se han difundido en estos cuatro años, pero que no se reconocen como tal, sino como una mala herencia de los gobiernos pasados.
Pase lo que pase, para finales de 2024 sería un segundo gobierno y ya no habrá oportunidad de echarle la culpa al pasado porque el inmediato tendrá las mismas siglas, esto claro, en el hipotético caso de que se retenga el triunfo en la presidencia de México.
Pero, además, la popularidad pasará a segundo término. Hoy son acogidas o acogidos con agrado por el apoyo que las familias de México han recibido en programas sociales de parte del presidente AMLO, y principalmente, habrá que esperar los resultados de las votaciones para ver cómo queda integrado el Congreso de la Unión.
Ese será la gran interrogante y que pareciera preocupa al gobierno guinda. Por ello eventos como los recientes en Ciudad Juárez, Chihuahua, puede ser el inicio de una debacle que tendrá que revertir el presidente López Obrador.
Si hoy la derecha es muy agresiva, como dice la gobernadora de la ciudad más poblada del país y de muchas partes del mundo, cuando AMLO se haya ido la situación empeorará. Lo que es cierto es que, con el paso del tiempo, la sociedad tendrá claro si ha habido una diferencia importante entre la forma de gobernar de Morena con los gobiernos anteriores.
Lo que es cierto y no se discute, es que la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, confirma que su popularidad se la debe a la cercanía que tienen con el presidente y porque es mujer. Ojalá a estas dos interpretaciones, le sume una estrategia o plan de trabajo que convenza, pero que camine sola, porque pareciera que, si no se siente acuerpada, podría empezar a trastabillar.
Más cuando el mandatario ha prometido jubilarse de la política, dicho que no se cree, pues estar toda la vida tras el poder y conseguirlo, es difícil pensar que lo dejará ir. Sin embargo, ya no será igual y entonces veremos de qué está hecha la mujer preferida de este sexenio.










