Ni la burla perdonan
Ahora que el dirigente de Morena dio a conocer los gastos que hasta el momento han reportado las “corcholatas”, que buscan la candidatura del partido guinda a la Presidencia de la República en su versión disfrazada de coordinador de los Comités de la Defensa de la Cuarta Transformación, algo no cuadra por la desproporción en la organización de los mítines que han encabezado.
Mario Delgado dio a conocer lo que han erogado Claudia Sheinbaum Pardo, Marcelo Ebrard Casaubón, Ricardo Monreal Ávila y Adán Augusto López Hernández, en las primeras dos semanas de andar promocionándose para ser el elegido o elegida rumbo a la contienda electoral de 2024.
Los gastos reportados por los aspirantes morenistas son por viáticos en alimentos, renta de sillas, audios, templete, boletos de avión, hospedaje y la logística de sus mítines. Al inicio de su peregrinar por el país que harán en 70 días, el partido les dio 5 millones de pesos a cada uno para que se ayudaran.
Sin embargo, basándose en las reuniones o actos públicos que se han difundido en los medios de comunicación, pareciera que lo que se dice con lo que se gasta no concuerda. En tiempos de crisis, si los simpatizantes no son trasladados, nomás no acuden, porque, dicen, no van a gastar un dinero que no tienen.
En el reporte del dirigente morenista, señala que Ricardo Monreal Ávila es el que ha gastado más que la ex jefa de gobierno de la Ciudad de México y ello, por lo que se percibe, no coincide. Se ve en los eventos de Claudia, donde en más de una ocasión las personas que acuden a sus actos provienen de municipios cercanos, llegan en camiones rentados; se nota que son atendidos con tortas, refrescos, sin dejar de citar que tienen que registrarse en listas que comprueben su asistencia presencial.
Hace una semana, Monreal estuvo en Chiapas y en ningún momento se conoció o se denunció acarreo de simpatizantes. Los escenarios estaban repletos, a su capacidad máxima, pero sin rastro de que hayan sido llevados bajo presión.
Si bien el acarreo no debería funcionar a la hora de emitir el sufragio, es una clara señal de la intromisión de gobiernos aliados que, con su actitud, pone en desventaja a los demás participantes.
Ellos lo saben y lo han denunciado, como es el caso de Marcelo Ebrard, que incluso ya amenazó con abandonar el barco si continúa la cargada hacia Sheinbaum.
Mientras son peras o manzanas, es preocupante que desde la dirigencia nacional de Morena se quiera mandar el mensaje de que los oponentes de Claudia son mus “gastalones”. Los gastos de Ebrard, Monreal y Adán no se comparan con los que protagoniza Sheinbaum.
En la renta de los camiones, donación de tortas, refrescos, sándwiches y los apoyos incondicionales se cuecen aparte y no forma parte del reporte generalizado.
La campaña de Monreal no tiene ni un ápice de comparación en la promoción de bardas o espectaculares por todo México. Es más, Monreal reconoció que vio uno de él durante su recorrido por el país. El exceso de los gastos de publicidad y la falta de reglas claras no las contempla la dirigencia nacional y ni falta hace, porque el INE ya lo avaló.
Cuando Mario Delgado citó la numerología: Monreal con 916 mil 376 pesos; Claudia con 868 mil 770 pesos; Adán con 577 mil 584 pesos; y Ebrard con 385 mil 509 pesos, el ex senador y ex presidente de la Junta de Coordinación Política dijo que, en esto de la tendencia del favoritismo, “ya ni la burla perdonan”.










