¿Qué conviene, encuesta o consulta telefónica?
La muerte de dos encuestadores de Morena en el estado de Tabasco, trabajadores que fueron levantados en el municipio chiapaneco de Juárez, ha puesto las alarmas en la dirigencia nacional que encabeza Mario Delgado. Dijo que el partido analiza la posibilidad de cambiar la táctica electoral para elegir a su coordinador de la Cuarta Transformación, es decir, se estudia la posibilidad de que en lugar del método encuesta se cambie a consulta telefónica.
En principio no se tiene claro si Delgado quiere aprovechar este incidente para modificar la estrategia a propósito y porque así le conviene a los intereses del partido. Si se decide por este camino, sin quererlo, el propio partido en el poder le estaría dando una “cachetada con guante blanco” al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en el sentido de que la ola de violencia se ha extendido en toda la república y que ésta, sin decirlo de forma explícita, ha incursionado en la toma de decisiones como suele hacerlo: Marcando territorios con pistola en mano.
Sin embargo, al momento no se ha escuchado la opinión de ninguno de los 24 aspirantes que se apuntaron para ser coordinador estatal en defensa de la Cuarta Transformación y virtual candidato o candidata al gobierno de Chiapas, incluidos los cuatro que el Consejo estatal de Morena palomeó, como lo son el Dr. Pepe Cruz, José Antonio Aguilar Castillejos, Sasil de León e Rosy Irene Urbina Castañeda.
En realidad, no tendrían nada que decir, pues quien tenga la aprobación de la mayoría de los chiapanecos, así sea mediante encuesta o telefónica, deberá mostrar en los hechos la aceptación que de él o ella tiene la ciudadanía.
Aunque también vale decirlo, no es lo mismo una encuesta casa por casa, donde se tendría a la vista al interlocutor y como testigos a los miembros de los partidos políticos que atestiguarían el procedimiento, que una telefónica donde al levantarse la consulta, solo una persona estaría al auricular, y es ahí donde podría estar la diferencia.
Creemos que en este último tema habría más dudas, pues hay que tomar en cuenta que, si no se trasparenta el proceso de elección del método, la inconformidad estaría en casi todos los participantes, que, en una de esas, se unen para manifestar su inconformidad. Recuerden que no está en juego cualquier cosa sino la silla principal del gobierno de Chiapas.
El tema de los dos encuestadores asesinados da para echar a volar la memoria, para crear una novela, pero no se trata de ello. Para empezar, son dos vidas que dejaron en el desamparo a sus familias.
Los dos hombres ultimados y otro más desaparecido pareciera a simple vista que fue una obra del crimen organizado, pero no coincide el resultado trágico si se toma en cuenta que los empleados de Morena eran gente trabajadora, que iban al día.
Lo otro es quizás, como ya se dijo, una equivocación lamentable de los grupos en pugna por aquella zona del estado. Si fue así, qué lamentable por la vida de los encuestadores, pero al mismo tiempo, sería una buena señal de que la descomposición social no ha llegado a los extremos que se registran en algunas partes del centro y norte del país.
Lo que sorprende en este caso, es que la Fiscalía General del Estado haya manifestado su eficacia para detener a los presuntos involucrados en la muerte de los dos encuestadores. De los cuatro detenidos, la Fiscalía asegura que tres son de origen guatemalteco y uno mexicano. La rapidez con que actuó ojalá no sea a costa de chivos expiatorios que paguen por un hecho criminal en la que ni siquiera se enteraron. Eso sí que sería más que lamentable.
El hecho trágico, por otro lado, refuerza la petición ciudadana que ha externado que nadie de los hombres y mujeres que aspiran a la candidatura por Chiapas, quiere hablar sobre cómo van a resolver los graves problemas que aquejan a la entidad en materia de seguridad, de empleo, de salud, de educación.
Cierto es que no está permitido el que hagan propuestas porque se interpreta como actos de campaña, pero en la práctica, a pesar de las restricciones que enmarcan los lineamientos de los órganos electorales, se ve muy difícil que el nuevo gobierno pudiera resolver en lo inmediatos los problemas que aquejan al estado de Chiapas.










