Brito, el soñador mentiroso
Ismael Brito Mazariegos pensó desde un inicio que por ser amigo del mandatario en turno, alcanzaría de forma directa la candidatura al gobierno de Chiapas, y por lo visto, se equivocó rotundamente pues cuando éste le confió que quería sucederlo en el puesto, como respuesta recibió su visto bueno, pero en el semblante del jefe del Ejecutivo estatal se reflejó una expresión de asombro que al mismo tiempo le recordó parte de la canción que compuso Juan Gabriel: “…inocente pobre amigo, no sabe qué va a sufrir, sobre aviso no hay engaño…”
Y desde aquella ocasión, Brito caminaba muy engreído, con ínfulas de poder que no se daba crédito a lo que se veía y escuchaba de él. Hoy, cuando ya todo el proceso previo para la designación de los aspirantes de Morena está encaminado, con cuatro seleccionados por el partido estatal y donde ni por asomo apareció o se manejó su nombre, hoy asegura, aprovechándose de su informe de mentiras legislativas, que el partido Morena tiene que rendir cuentas en el proceso interno para la selección del candidato.
Es decir, si no entendemos mal, ¿está iniciando un conflicto al exigir que Morena Chiapas transparente la designación de sus correligionarios? ¿Acaso no se ha preguntado que este gobierno es morenista, que lo encabeza su amigo Rutilio Escandón Cadenas? ¿Será que nadie le ha dicho que si ni siquiera su nombre resalta en las encuestas que diversos actores políticos han difundido por diversos medios?
Sueña con verse en las encuestas, pues entonces, que alguien le diga que ya despierte, porque en los dos lugares que aún están por designarse en la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, tienen más cosas importantes cómo el definir y decidirse por personajes de altura, no por miniaturas que quieren ver si se sacan la lotería sin haber comprado un cachito.
Está claro que no se encuentra empantanado el proceso de selección, pues en la convocatoria se especifica que será hasta el 30 de este mes, como fecha máxima, cuando ya se tengan aprobadas las seis candidaturas para Chiapas.
Recordemos que hoy están palomeados José Antonio Aguilar Castillejos, el Dr. Pepe Cruz, Sasil de León y Rosa Irene Urbina Castañeda y en la lista de espera hay pesos pesados como Eduardo Ramírez Aguilar, Patricia Armendáriz, los hermanos Plácido y Carlos Morales Vázquez y por parte del Verde Ecologista, Jorge Luis Llaven Abarca y Luis Armando Melgar Bravo, sólo por citar una media docena.
Si el legislador de segunda dice que antepone la unidad, previo a la decisión que tome la Comisión de Elecciones, entonces porqué cuestiona el trabajo que se hace desde los comités estatal y nacional de Morena.
Otra cosa es que ya se haya dado cuenta que en la lista de los dos candidatos que faltan por elegirse no aparezca ni por asomo su nombre, y no porque lo ignoren, sino porque dejarlo como posible aspirante es darle entrada a la posibilidad real de que el partido guinda camine derecho a la derrota, en el sentido de que la función de medio pelo como particular del Poder Judicial del Estado hace más de un lustro y su desempeño como diputado, ha sido gris, sin trascendencia.
Qué tanto le han de saber al legislador, que en su reciente “informe” legislativo no fue acuerpado por políticos de renombre. Bueno, perdón que nos equivoquemos, sí estuvo Leonel Godoy, ex gobernador de Michoacán, un referente, dice, de la izquierda, pero que casualmente ha sido borrado de la lista de los amigos del presidente de México, pues no aparece “ni en la nómina” con algún cargo de referencia.
En su “informe” destacó el trabajo realizado en la frontera sur, sí, como lo lee, en la zona donde los problemas migratorios tienen a las autoridades preocupadas y ocupadas por intentar resolverlos. Ahora bien, s i lo que intentó hacer con su dichoso documento de mentiras es llamar la atención, pues ni eso, porque parece que pasó de noche.
Lo que es una realidad, es que quiere subirse al barco para el próximo año, echándole loas a la coordinadora de la cuarta transformación, Claudia Sheinbaum, y decir que siempre ha caminado al lado del presidente de México, pero eso es un cuento que ni él mismo se la cree.










