Los juegos de Dante y Samuel en MC
La ciencia de la política se queda corta cuando en los gobiernos aparecen eminencias que se dicen políticos que buscan hacer el bien, ayudar a los más necesitados, y lo principal, en la práctica juran no decir mentiras, porque son hombres de palabra. Pero, no, esta falacia está comprobada una y mil veces que es una acción que está en su cerebro, puesta para maquilarse. La escuchamos decir hasta el cansancio en quien busca un cargo de elección popular, y al final, traicionan sus principios porque esa es la “voluntad del pueblo”.
En este rol la sociedad se ha dado cuenta que una vez que prueban las mieles del triunfo, buscan escalar posiciones que les dé poder, presencia, que sean respetados y al final, se convierten en unos malagradecidos que sólo ven su posición personal antes que el colectivo.
Hace más de tres décadas, en Chiapas, se le escuchó jurar y perjurar al entonces gobernador José Patrocinio González Blanco Garrido, que su misión y compromiso era gobernar los seis años de su gestión.
Ante los rumores de que no terminaría su gestión porque se iría a una posición política al centro del país, el malogrado mandatario recordado por perpetrarse en su administración el asesinato de varios homosexuales, que nunca fueron esclarecidos, de pronto, una mañana salió con la noticia de que renunciaba al cargo para irse a cumplir la misión de ser secretario de Gobernación, cuando entonces el poder político recaía en esta dependencia, la segunda en importancia después del Ejecutivo federal.
Desde entonces, se han ventilado muchos ejemplos. Uno de los últimos también a nivel nacional, está el caso de Jaime Rodríguez, “El Bronco”, el que fuera gobernador de Nuevo León y quien juró que nunca renunciaría para no dejar desamparados a la población de esta entidad.
En octubre de 2023, el periodista y comediante, Víctor Trujillo, en su papel de Brozo, en entrevista con Samuel García, actual gobernador de Nuevo León, éste dijo que no se distraía ante la contienda electoral que se avecinaba. “A Nuevo León yo le voy a cumplir, no me voy a distraer como el Bronco”, destacó muy seguro en aquella ocasión.
Pero qué tal, la política eleva tanto la temperatura que provoca una catarsis interna en el funcionario, que para él no es una traición abandonar los compromisos asumidos ante una sociedad neolonés porque en su visión política, “la gente requiere de alguien como él que escale peldaños para garantizar sacar el barco mar adentro”
El sólo hecho de echar reversa a su compromiso, Samuel García -ahora busca participar para la presidencia de la República- es un hombre no digno de confiar. Desde ahora, por muy innovador o revolucionario que se sienta, la candidatura la tiene perdida, por el simple hecho de que sus compromisos no los cumple, “no es un hombre de palabra”.
Si bien es cierto que en este embrollo se miden los decibeles de los votos, de las repercusiones, de las afectaciones que puedan lograrse contra los adversarios políticos, que en este caso son los partidos, su actuar no va acorde con la realidad.
Además, está en el aire que sea el candidato de Movimiento Ciudadano, cuando el dueño de MC, Dante Delgado, ya se abrió de capa y prácticamente le dio entrada a Marcelo Ebrard para que sea el candidato externo.
Ni Marcelo ni Samuel ganarán, aunque pueden lograr algunas curules. Sin embargo, el tema no es ese. El tema es el dilema al que se enfrenta Samuel al solicitar licencia para separarse del cargo como gobernador, pues él quiere regresar pasadas las elecciones, pero el Congreso de su entidad no se lo permitirá.
Samuel se engalla al decir que puede ganar. Tienen el voto prácticamente asegurado en Nuevo León y Jalisco y eso no se discute. Si se suma de forma total, en el entendido de que todos los votos serían para MC, representan apenas 14 millones de los más de 120 millones de mexicanos. Las estimaciones representan un 5 a un 7 por ciento del total de sufragios que se darían en la elección de 2024.
Lo que en realidad está haciendo Dante Delgado, el dueño de MC, es alborotar el gallinero, provocar que se hable del partido, distraer la atención de las demás dirigencias partidistas y alinearse de manera sistemática a Morena, de donde no ha desmerecido su actuar para hacerla de comparsa.
La reciente elección en el Estado de México, donde no dejó que MC participará, le garantizó el triunfo a Delfina Gómez, afectando a la candidata del Frente Amplio por México, es un ejemplo de lo que decimos. Hoy es lo mismo, pretende Dante continuar con su minita de oro, provocando golpes bajos para hacer tropezar o por lo menos, con su participación solitaria, provocar que los partidos opositores no tengan una contienda competitiva en el 2024, y de paso, Morena no sólo gane la presidencia, sino que logre acaparar el voto para tener mayoría en el Congreso de la Unión.










