Mañana, caravana migrante desafía a las autoridades aduaneras

Este lunes 30 de octubre, otra vez, más de 4 mil personas en calidad de migrantes saldrán de la ciudad de Tapachula en caravana para intentar llegar al norte del país. El cuento de nunca acabar pues es de todos sabido que kilómetros más adelante, los elementos de la Guardia Nacional y los agentes del Instituto Nacional de Migración harán todo lo que esté a su alcance para desintegrar el movimiento.

Ese es el mecanismo, dejarlos que avancen, que lleguen a los estados de Oaxaca, Veracruz y Chiapas e incluso Tabasco, y de ahí regresarlos. La instrucción es no dejarlos avanzar, no está permitido que se adentren hacia el centro y norte del país.

Para quienes van acompañados de esposa e hijos, es mucho más difícil lograr su objetivo, pero no deja de admirar el tesón con el que se empeñan en intentar lograr su objetivo. Al momento no hay informes oficiales de que fue lo que pasó con los migrantes que estaban hasta hace dos semanas, instalados en los puentes aduanales que comunican con los Estados Unidos.

Y seguramente no los habrá porque lo que realmente pasó es que con mentiras fueron retenidos en territorio chiapaneco para darles salvoconductos para adentrarse hacia los estados vecinos estadounidenses. Sin temor a equivocarse, la mayoría de quienes los vimos por las imágenes televisivas o en redes sociales, ya fueron deportados a sus países de origen.

Como aventura para platicar a sus nietos, es una buena experiencia, aunque la realidad es otra, muy distinta. Pero el tema no acabará ahí, hay muchos que lo intentarán de nuevo para ver si lo logran, aunque esta vez con mayor experiencia sobre los obstáculos que tienen que sortear.

En esta dinámica migrante, los que han aprendido a hacer bien las cosas y enriquecerse a costillas de estas personas que con sacrificios obtuvieron dinero o hipotecaron sus bienes para juntar un recurso para emprender la travesía, son los agentes del Instituto Nacional de Migración, de quienes hay infinidad de denuncias por los cobros que hacen para extender permisos de tránsito, cuando bien saben que entidades más al centro del país se lo romperán y obligarán a retornar.

Sólo que el negocio que realizan los oficiales, no ha sido bien visto por las organizaciones criminales que han comprobado como ya no resulta, es decir, se han percatado que la misma autoridad les ha comido el mandado. Por ello la situación que se avizora es delicada.

En la reciente visita que hizo el Comisionado del INM, Francisco Garduño Yáñez, de quien activistas denuncian que está coludido en esta red de corrupción que le da paso a los extranjeros, se le vio fuertemente custodiado por las fuerzas armadas.

La población de los municipios de Ciudad Hidalgo, Tapachula y Huixtla, atestiguaron la presencia del funcionario federal, muy bien escoltado. ¿Será esto un ejemplo de que algo anda mal en el Instituto?

Además, a este problema se suman las policías municipales, por ejemplo, de Suchiate, quienes también son señalados de participar en actos de cohecho contra hombres y mujeres que tienen la mala fortuna de toparse con estos sujetos.

Las notas periodísticas de la frontera sur evidencian situaciones realmente delicadas, como el del activista Luis Villagrán, quien ha sido acusado desde hace muchos años se dedica al tráfico de personas con la venía de Héctor Castruera, director de las oficinas del Inami, en donde cobran grandes cantidades de dinero. Tal activista fue interceptado por un grupo armado y brutalmente golpeado por andar en malos pasos, haciendo la competencia a los grupos armados de la zona.

Decimos que es una situación peligrosa porque el que se citen a personas como Fara Gertrudis, Raúl Aranda, Roberto del Pino Ruiz, Sinhué Salgado y Rosa Isela Antón Talarico, es una mala señal.

No podemos juzgarlos a la ligera, pero cuando el “río suena es que algo lleva” y en este caso habría que poner cartas en el asunto para que no haya finales inesperados. En tanto, migrantes deben aguantar vara y seguir intentando llegar a los Estados Unidos.

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