Vizcaíno, un dolor de cabeza para Morena en Colima
Si Morena gobierna la tercera parte del país, es lógico que sus gobernadores, gobernadoras, dirigentes partidistas, así como integrantes de su gabinete en los sectores estatal y federal sean noticia de manera regular al estar inmiscuidos en hechos que sobrepasan la normalidad.
Desde hace unos meses se ha documentado en los medios de comunicación escenarios de sorna, y al mismo tiempo de preocupación, por el comportamiento que algunos protagonizan, y piensan que como son gobierno les da todo el derecho de actuar como les venga en gana, es decir, no cuidan las formas de que precisamente por ser una autoridad, deben poner el ejemplo, por lo menos mientras son gobierno.
Hace una semana, la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno, una de las entidades que lideran los actos de violencia e inseguridad en el país, fue presa de críticas muy severas al protagonizar el canto de un narcocorrido, arriba del escenario, cuando el grupo musical Los Tigres del Norte cantaba la canción Jefe de Jefes.
La gobernadora se subió al estrado y acompañó al grupo a tararear dicha canción, no porque esté vetada, sino porque hace apología a las acciones que se hacen en el narcotráfico.
Vizcaíno ha sido criticada por recortar salario de los trabajadores del gobierno estatal para destinarlo a la candidatura de la presidencia de la República del partido en el poder Morena, además de que fue denunciada de ayudar a una de las “corcholatas” morenistas con encuestadores que le hicieron la chamba a Claudia Sheinbaum.
Durante el espectáculo musical de los Tigres del Norte, agrupación musical que supuestamente no cobró un solo peso por su presentación, dijo que los colimenses se pasaron una noche increíble.
No había acabado de mencionar esto cuando en las redes sociales, al conocerse su participación en el escenario, los mismos habitantes de Colima reseñaban que fue un mal ejemplo hacer referencia a los narcocorridos porque éstos tienen relación directa con la apología a la violencia.
Incluso algunos comentarios elevados de nivel criticaban el descaro de la gobernadora al no tener vergüenza al participar en este acto; otros más señalaron duramente el cinismo, pues no puede mandar este ejemplo a la juventud cuando el estado se encuentra inmersa en el crimen organizado, debido a que el puerto de Manzanillo es uno de los lugares estratégicos para el tráfico de drogas.
Los antecedentes de la gobernadora como que no le son muy favorables, pues al inicio de su gestión decidió que un nutrido grupo de funcionarios se subieran el sueldo, pero la medida tuvo que echarse para atrás, luego de la presión social de la que fue objeto su gobierno por parte de las agrupaciones civiles y de los grupos partidistas opositores.
Fueron seis quincenas, donde los servidores públicos, incluida la gobernadora, recibieron un aumento de salario considerable, pero tuvieron que recular al verse exhibidos en los medios de comunicación. Estas acciones evidencian que la administración estatal que encabeza Vizcaíno no es de fiar y podría existir algunos asuntos que estén fuera de la ley, ejecutados por los funcionarios.
Además de que no mide con la misma vara a todos los que integran la administración pública estatal, luego de que a los trabajadores de base sólo se les autorizó un porcentaje menor del cinco por ciento a su salario.
Lamentable que estos ejemplos se den en un gobierno que se dice transparente y donde se remarca todos los días que la misión es no mentir, no robar y no traicionar, pero pareciera que eso nomás es un lema de campaña, pues en la práctica, la administración estatal ha quedado mal parada.
En el Congreso de aquella entidad los agarrones entre legisladores han sido de primera clase, en el sentido de que el gobierno de Indira lo han tachado de “indolente, insensible, opaco y manipulador”.
Otro caso que ha salido a la luz pública es la manipulación que hizo con los diputados morenistas para violentar la ley y postergar la aplicación de la revocación de mandato hasta el próximo sexenio, porque en su administración se lo echarían abajo por todas las irregularidades en las que ha sido sorprendida.
De ahí que más le vale a la gobernadora enderezar su caminar porque con estos ejemplos, seguramente no entregará buenas cuentas a su partido.










