Frente Amplio se adelanta; propone enderezar al país con plan que combata la inseguridad
Está demostrado que desde que Xóchitl Gálvez inició la “revolución” de las conciencias de los advenedizos que ya no tenían esperanza de reconquistar el poder al no haber candidatos con identidad propia, la esperanza para los que comulgan con los principios de los partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática volvió a latir y muy fuerte.
Esta trilogía sortea, por lógica, los malos momentos por lo que pasaron en el pasado, provocados por hombres que lideraron las “causas justas”, y que en el presente le ha quitado votos y por la que mucha gente se decepcionó.
Hoy, pese a la campaña en contra que ha recibido de todos los frentes del oficialismo, y del poder supremo, la senadora continúa luchando contra los fantasmas del pasado y uno que otro que aún siguen vivos, y que le han hecho la vida de obstáculos para impedir que siga resurgiendo rumbo a la presidencia de la República.
Sin recursos suficientes propios, sin dinero que alcance por parte de los partidos que la acogen en el Frente Amplio por México para que haga actos comparados a los de la candidata de enfrente, Claudia Sheinbaum, la representante opositora, Xóchitl Gálvez, sigue demostrando que el trabajo, las ideas renovadoras y su independencia, al no estar sujeta a ninguno de los tres partidos, la vuelven un referente de cuidado, lo cual ha puesto a pensar a Morena y sus aliados.
Ello, si se toma en cuenta que es casi un hecho que Marcelo Ebrard tiene la consigna de darle la espalda a Morena, irse con Movimiento Ciudadano y con ello, poner en predicamento al partido en el poder y a la dirigencia que encabeza Mario Delgado.
Este rompimiento, que seguramente se dará esta semana, pondrá las cosas al rojo vivo y mientras tanto Morena no se pone de acuerdo con sus mismos militantes y aspirantes a las gubernaturas, los partidos opositores van caminando sin tanta alharaca, sin derrochar dinero y, básicamente, con jugadas de ajedrez que Morena no ha podido contraatacar.
Una de estas acciones que han rebasado a Morena y sus aliados, son las propuestas y planteamientos básicos que el Frente Amplio por México ha dado a conocer públicamente, y que, por el simple hecho de hacerlo, demuestra que el camino rumbo a la presidencia de México tiene que ser con hechos concretos, no con ocurrencias ni con demagogia.
Lo que los partidos Morena, PVEM y PT se niegan a reconocer que existe y que se vive cada segundo del reloj en alguna parte del país es la inseguridad, el Frente Amplio, con base en ello, propone 12 líneas de acción para contrarrestar sus efectos.
En este aspecto, si el gobierno se empeña en no reconocer que el país está a más del 70 por ciento “contaminado” con organizaciones criminales, y sobre todo, si no se combate este flagelo, entonces su futuro no está claro, a menos, como dicen los partidos opositores, que estén confiados porque por estas células o agrupaciones los acuerpen, como ya se ha denunciado que sucedió en elecciones pasadas, como la de Tamaulipas, donde las quejas no caben en los escritorios de la Fiscalía General de la República.
El encargado de las líneas de acción, José Ángel Gurría, les entregó a los partidos que acuerpan a Xóchitl Gálvez y a ella misma, el Proyecto de Nación que le fue encargado, denominado “Hacia un Programa de Gobierno 2024-2030” y que aborda 12 temas prioritarios para impulsar a México hacia el desarrollo y la prosperidad.
Del plan resalta la convocatoria a un acuerdo político nacional para impulsar una reforma profunda del sistema mexicano de seguridad y justicia; crear un Sistema Nacional de Seguridad que permita dar coherencia y articulación a las tareas, atribuciones y responsabilidades de las distintas entidades de los tres niveles de gobierno a cargo de la seguridad, y revisar y actualizar la agenda nacional de riesgos en función de las amenazas internas y externas a la seguridad nacional.
Lo que el Frente Amplio por México plantea y hace énfasis es que México se parte en pedazos por la falta de una estrategia de seguridad pública con énfasis político y presupuestario en el fortalecimiento de las policías locales, y lo que ha insistido desde el Congreso de la Unión: Convertir a la Guardia Nacional en una institución civil encargada de preservar la paz y la tranquilidad en los territorios en donde no operan el resto de las corporaciones.
El programa se dirige al funcionamiento critico que han desempeñado las Fuerzas Armadas, reencauzar sus funciones constitucionales y su participación en seguridad pública como coadyuvantes de las autoridades civiles; crear un Sistema Nacional de Inteligencia que permita combatir las principales amenazas al Estado mexicano.
Todos los puntos se suman a combatir la inseguridad y violencia que impera en la República mexicana y que, por ello, se advierte, por más esfuerzos que se hagan, sino se atienden, se irá directo al fracaso, al precipicio.










