Cuidado con Aquiles, es un gánster, acusa Bersaín Miranda
Sin ir muy lejos, hasta esta casa editorial llegó el líder transportista Bersaín Miranda Borraz, para poner y ubicar en su lugar la ambición que le mueve a Aquiles Espinosa García para andar buscando la candidatura a la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez. Es un gánster que hasta “da lástima” de que no haya eco a la recomendación del gobernador Rutilio Escandón Cadenas de que hiciera un buen trabajo en la Secretaría de Movilidad y Transporte a favor de los usuarios y de los mismos transportistas
Duras y directas las acusaciones del líder transportista que en su peregrinar ha estado en la cárcel en tres ocasiones por no prestarse a las canonjías que le han propuesto los ahora ex titulares del Transporte.
Bersaín externo lamentaciones de cómo está el sector en este momento, en parte por su culpa y mayoritariamente, por el pésimo trabajo del ex secretario de Movilidad. Sostiene que el sector que le da movilidad a los chiapanecos pensó que la “maldición se había ido, pero no, Aquiles dejó a su equipo de ladrones en la Secretaría y por lo tanto la corrupción continuará”.
Las acusaciones tienen sentido cuando vienen de una dirigencia que ha reconocido que se le ha fallado a la ciudadanía para tener rutas del transporte más ágiles y que beneficiaran a todos. Hoy, todo indica, asienta con dureza el líder transportista, “que a Aquiles no le alcanzó para sus ambiciones económicas lo que hizo en la Secretaría de Movilidad que ya puso los ojos en otra mina de oro que es la capital del estado”.
A los transportistas nadie los saca de la idea de que Aquiles Espinosa seguiría robando, saquear es la palabra correcta para definir las ambiciones de un hombre que tiene un pasado negro. La sentencia emitida por Miranda Borraz es digna de análisis cuando dice que en la Secretaría de Movilidad está la corrupción en todos los niveles, salvo sus honrosas excepciones, “pues si la cabeza estuvo podrida, el cuerpo se pudre”
A Espinosa García, ahora se sabe, se le propuso nuevas rutas de reordenamiento territorial, pero simplemente le valió, sólo tomó la sugerencia e hizo los estudios, acusa Bersaín, para venderlas a otros grupos de concesionarios que se prestaron a sus fechorías
Desafortunadamente los lloriqueos son a toro pasado y ahora ya no se puede hacer nada, sólo se tendría la oportunidad de que quien llegue a Transporte haga una verdadera auditoría para desnudar las transas que se hicieron y siguen haciendo en esta dependencia vital para que se brinde una atención eficiente a la ciudadanía chiapaneca, y en especial, de la capital mexicana.
Desde toda esta perspectiva, quizás por ello el propio mandatario del estado ha hecho manifiesto su decepción por haber colocado a Aquiles en esta institución vital con saldo rojo en resultados, tanto que ni ha hecho alguna referencia a este sujeto, como sí lo hizo con el extitular de Obras Públicas, a quien, por cierto, le bajan su propaganda por parte del propio personal de la Secretaría de Movilidad.
De ser, así las cosas, como lo ha dicho Bersaín, sólo hay algo certero en este negocio de la sucesión presidencial de Tuxtla Gutiérrez: Es tan tanto el miedo y lo que las encuestas serias dicen, que Ángel Torres Culebro es quien lidera las preferencias electorales y por ello el juego sucio del gánster de Aquiles Espinosa.
Cuando se le cuestionó al líder transportista que las cosas no parecen ser como las pinta contra el ex funcionario estatal, pues la mayoría de las unidades del transporte público en la modalidad de colectivo y taxis tienen publicidad pegada de Espinosa García, asegura que la intimidación es tan apabullante que los transportistas ceden ya que les inventan infracciones. En suma, los obligan a permitir que se coloque la propaganda en los colectivos y en los taxis.
Que un dirigente se atreva a criticar durante la gestión de un funcionario quiere decir que tiene las pruebas en las manos, y quizás por ello el silencio sepulcral de Aquiles a esta y decenas de denuncias en su contra seguirán por el limbo. Bien se dice que el que calla otorga y parece que esa será la tónica.
Las políticas públicas encabezadas por el cuestionado Aquiles, arremete Bersaín, fueron fatales para el sector, pues de pagar 7 mil pesos de impuestos por el uso de las concesiones, estas subieron a 30 mil. Eso no es apoyar, al contrario, utilizó el garrote y encabezó canonjías para obtener prebendas de algunos sectores del transporte que prefirieron alinearse que a trabajar por impulsar un buen servicio.










