Pobre de La Concordia, tan lejos de Dios y tan cerca de Córdova
Cada tres años, por las acciones de los alcaldes, la sociedad se cerciora que el único fin que persiguen para alcanzar el triunfo en un municipio no es con el afán de ayudar a la población, sino utilizarla, engañarla con dádivas, para que éstos se lleven el botín.
Sin embargo, no conforme con eso, sus metas las trabajan de manera detallada para volver intentar brincar al estrellato para el siguiente trienio, y de no ser posible ello, buscar dejar a sus alfiles, pero en el mejor de los casos, si es posible, heredar el puesto a su hijo, esposa o hasta a la nuera.
En algunos municipios de Chiapas esto ya se viralizó en las redes sociales, situación que a los alcaldes en funciones no les quita el sueño. Al contrario, se abrazan a la idea de que es ahora o nunca cuando deben “echarle toda la carne al asador” para conseguir sus propósitos.
El caso del municipio de La Concordia es uno de ellos. La familia del actual presidente municipal Miguel Ángel Córdova Ochoa es una de las beneficiadas con el “poder” que tiene este “representante popular” en esta zona de la entidad, donde, por cierto, los problemas de inseguridad han rebasado su gobierno.
Pero a él qué le preocupa si todos los días anda hasta con 20 hombres armados que le cuidan. De este alcalde se ha dicho de todo, incluso hasta de no pagar deudas contraídas y cuyo cobro le hicieron público en la sede del Congreso del Estado en la pasada legislatura, cuando se desempañaba como diputado.
Si heredar el cargo a sus hijos no se llama nepotismo entonces que bien que se las arreglen para “gobernar” un municipio donde su propia gente no los quiere. El miedo que existe en esta zona es evidente y se nota en cada elección donde manipula los resultados moviendo a las personas que se dejan engañar por 500 pesos su voto, como en varias ocasiones ya se ha documentado en estas mismas páginas, según denuncias de víctimas que se quejaron que al final, a muchos de ellos no les pagan lo convenido.
Hoy a quien se le conoce como el “Amigo Migue” se le vence su mandato en septiembre próximo. En el 2002 fue alcalde por el partido Verde Ecologista de México. Emmanuel de Jesús Córdova y José Miguel Córdova García, sus hijos, también han sido presidentes de este municipio y el colmo es que para este 2024 ya promociona para que lo releve en el puesto una de sus nueras o incluso su señora esposa. Seguramente ganará alguna de ellas, si es que participa, pues no hay valiente que se anime a hacerle frente a quien llaman el “cacique”.
Es tanto la desgracia que ha padecido en los últimos 15 años los pobladores de La Concordia que hasta reniegan de su fe religiosa, pues para su desgracia, el año pasado, en una de las tormentas que se registraron en la zona, un rayo quemó el Cristo Pescador, escultura de 33 metros que se ubicaba en la colina de la cabecera municipal y que era parte de la atracción turística.
Este tipo no es de fiar y como ve que las cosas se le podrán poner difíciles, anda buscando por todos los medios “padrinos” que lo apoyen para seguir imponiendo su “ley”. El rechazo de quienes están al frente de las estructuras de los partidos Verde y Morena, ha sido evidente, pues no pueden contaminarse ni que los sindiquen de acuerpar a un “apestado político”, como ya lo llaman en las redes sociales, que tiene mucho que pagar.
Todo parece indicar que a la familia Córdova García le está llegando la hora de que pague por los atropellos y actos de corrupción cometidos en detrimento de las arcas públicas.
La mina de oro está por quedarse sin exploradores que ahora lo que buscan es atemorizar con su belicoso proceder que ha causado miedo a La Concordia. Sus amigos alcaldes y quienes fueron sus compañeros diputados, y alguna vez lo cobijaron en su regazo, hoy no quieren ni verlo ni en pintura, pues hasta lo consideran “ave de mal agüero”, por aquello de que lo relacionen con sus acciones contrarias a lo que debe ser en realidad un servidor público.
Aunque parezca una canción, hay que decirlo, este es otro de los alcaldes solapados por el auditor del estado, José Uriel Estrada Martínez, quien le ha perdonado las irregularidades detectadas en sus cuentas públicas, e incluso el desvío de 146 millones de pesos cometido en la administración de su hijo Emmanuel, y que a la fecha no hay denuncia que haya canalizado ante la Fiscalía General del Estado para su investigación penal.
En tanto, hoy el chapulín de partidos, busca afanosamente al coordinador de los comités de defensa de la cuarta transformación, por Morena, pero éste le ha hecho de “fuchi los tamales”, ya que, lo ha dicho, no permitirá que nadie se cuelgue de su triunfo que ha obtenido a base de trabajo.










