Carlos Morales Vázquez, el doble cara

En un mensaje de apenas 56 segundos publicado en las redes sociales, Carlos Morales Vázquez, presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez, trata de justificar su ineficacia como autoridad municipal, otorgándole dos días de asueto al personal administrativo bajo el pretexto de que los culpables de esta decisión sean los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Primero en un oficio, Rafael Timoteo Franco Gurría, Oficial Mayor del Ayuntamiento capitalino, envió una misiva a todo el personal de la alcaldía para anunciarles sobre la suspensión de labores por los días jueves y viernes, con regreso tentativo para el lunes 3 de junio, debido a que nos hay garantías de desplazamiento del personal de sus casas al centro de trabajo por la falta de transporte público.

La mañana de este jueves, en un video, el alcalde refuerza lo dicho por el funcionario municipal. Si bien esta medida forma parte de una buena intención, el personal que sí es obligado a acudir, cueste lo que les cueste, son los que ganan los peores salarios y si no se presentan, se les descuenta de nómina e incluso son amenazados con despedirlos, según narran los propios trabajadores afectados.

Si el presidente municipal fuera justo y midiera a todos con la misma vara, entonces en sus comentarios vertidos en el video protagonista de queda bien ante la sociedad, debió haber anunciado el pago doble o triple para quienes son obligados a cumplir con su responsabilidad, así no haya vehículos donde transportarse.

Al alcalde no le cae el veinte de que a quienes obligó a no faltar son personas que habitan las zonas más apartadas y lejanas de la ciudad capital, quienes en mucha de las ocasiones tienen que utilizar doble ruta de servicio, además de que tampoco toma en cuenta que quienes operan el servicio de transporte público en su modalidad de taxi han aumentado los costos, justamente por la falta de combustible.

Si el presidente cree que actúa de buena fe, en los hechos la base trabajadora que está asignada a labores de limpieza, recolección de basura, en los servicios de agua potable y alcantarillado y en la Policía Municipal, tienen los mismos derechos de los que gozan la plantilla laboral sindicalizada y de confianza.

Por ello la razón histórica de que a las personas con menos credenciales educativas les son pisoteados sus derechos humanos hoy se demuestra con esta postura desigual del alcalde, que por cierto, vuelve a los escenarios públicos tras haber fracasado de forma abrumadora con su aspirante a ser candidato a la presidencia municipal por Tuxtla, Aquiles Espinosa García, y en quien confiaba triunfara para que fuera garantía de que le tapara las irregularidades que los mismos trabajadores han dicho públicamente existen en el manejo de los recursos.

Es vox populi que a Carlos Morales Vázquez no le cuadran las cuentas por tanta corruptela que se ha ejercido a lo largo de sus dos periodos al frente del Ayuntamiento, de ahí que, a horas de la elección, empieza a volver a jugar sus cartas para enrolarse con los candidatos que estarán en las urnas para que intente comprar su silencio.

En este embrollo se verá que quien gane la presidencia municipal coneja tenga las agallas para rascarle a las cuentas públicas desde el 2018 a la fecha y denunciar penalmente los grandes negocios que se han ventilado públicamente ha hecho el edil originario de Ocozocoautla.

Esta casa editorial, por cierto, ha dado a conocer, por ejemplo, los “negocios” con la empresa Veolia antes Proactiva y los jugosos negocios millonarios que hizo para pagar asesoramiento legal cuando el ayuntamiento tiene una plantilla de abogados de planta para hacer la defensa de los juicios que le presentan a la autoridad, que, por cierto, no son pocos, reflejo de la forma en que se dirige las riendas del municipio.

Por lo pronto, después de su video donde se quiere exhibir como como un alcalde “buena onda”, las grandes preguntas que no tienen respuesta por su corto cerebro son ¿por qué no ha puesto agentes de Tránsito para ayudar a la ciudadanía ante los congestionamientos por las filas en gasolineras que obstruyen cruces y vías rápidas, hasta con accidentes registrados? Lo que la ciudadanía se da cuenta es que éstos están muy ocupados realizando infracciones para llenar la cuota que los obligan llevar pues si no esto no es negocio.

Las facultades que tiene como gobierno municipal para evitar las manifestaciones y bloqueos que tanto han afectado a los habitantes de Tuxtla Gutiérrez, simplemente se las deja a la autoridad estatal.  Su cinismo le hace todavía decir en su propagandístico anuncio que toma medidas para bien de la gente, cuando todos vemos que no hay autoridad municipal que represente a los tuxtlecos. Por algo tiene el apodo de “Caos Morrales el Cínico” y ya dentro de su propia gente de confianza le atribuyen el mote de “doble cara.

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