Comportamiento de Taddei da de qué hablar
La suspicacia de que el árbitro electoral no fue imparcial en su labor dentro del proceso comicial que se celebró el 2 de junio, empieza a despejar algunas dudas o por lo menos, hace pensar tendenciosamente a la oposición, luego de las maniobras que realizaron el nuevo Poder Judicial Federal adscrito al partido en el poder y el Instituto Nacional Electoral (INE).
Resulta que la morenista ministra, Yasmín Esquivel, acusada de plagiar su tesis para su licenciatura y otra más para su doctorado, contrató al hijo de la titular del INE, Guadalupe Taddei, el joven Luis Rogelio Piñeda Taddei, quien en este año se graduó y ya está laborando en la Ponencia de la magistrada con el puesto de secretario auxiliar segundo con un sueldo neto de 85 mil 825 pesos.
El hecho no tendría ninguna relevancia porque cualquiera puede desempeñarse en el puesto al cual tenga aptitudes, pero es muy “extraño” que al hijo de la funcionaria electoral -que pugnó por la aprobación de la sobrerrepresentación a favor de Morena-, sin experiencia, pase de cobrar por honorarios en el Congreso de Sonora, a funcionario de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sin cumplir con los requisitos que pide la instancia federal.
Rogelio Piñeda Taddei incumpliría esta normativa, ya que su cédula profesional número 14406559 fue expedida en este mismo 2024 por sus estudios en la Universidad del Valle de México Campus Hermosillo.
Lo que llama la atención es que el reportaje difundido por el portal Emeequis, haya sido desacreditado por la gente de la ministra morenista Yasmín Esquivel Mossa, diciendo que no fue verdad que esté trabajando con ella el hijo de la presidenta del INE, y que ello fue una “artimaña de los conservadores”.
Sandra Romandía, la periodista que se dedicó a investigar el hecho, presenta las pruebas que el propio Poder Judicial “cuelga” en sus portales y que, una vez publicado el reportaje, lo bajan. Las pruebas presentadas echan por la borda la maniobra de la “mano negra”, pero más sorprende que la propia madre del joven, la presidenta consejera del INE, Guadalupe Taddei, haya dicho que no sabe dónde anda su hijo porque ha tenido mucho trabajo y no le ha dado tiempo saber en qué trabaja su vástago.
Lamentable que este procedimiento ponga en evidencia el nepotismo que existe para colocar a la familia en puestos claves, con sueldos estratosféricos, pero lo que más le duele a la sociedad mexicana, según lo que se ha leído en redes sociales, tras volverse tendencia esta información, es el conflicto de interés y los pasos en falso que ha dado la presidenta del órgano electoral.
Taddei negó por lógica, que haya conflicto de interés. En tanto que la ministra se ha esfumado de la esfera pública y no ha dado ninguna declaración. Con sus actos, se pone el dedo en la llaga de que el INE tomó el rumbo equivocado, o, mejor dicho, se fue por el camino fácil. Toda la actuación de la consejera durante el proceso electoral es muy diferente a la posición asumida por el contraatacado Lorenzo Córdova Vianello, quien mantuvo una cerrada lucha con el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien en todo momento quiso bajarlo de la presidencia, pero no pudo.










