LXIX Legislatura abre puertas para el diálogo entre partidos y legislar
Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, presidente de la Mesa Directiva de la LXIX Legislatura local, dijo que la política del Poder Legislativo, a pesar de tener mayoría calificada, será de puertas abiertas, de diálogo constante y lo que es bueno, se escucharán a todas las bancadas partidistas de oposición para conjugar la diversidad de opiniones sobre los temas relevantes que aquejan a Chiapas y a sus habitantes.
Es un principio que habrá que aplaudir, pues a diferencia del centro del país, en el Congreso de la Unión, durante el relevo sexenal de la presidencia de la República, predominó la altivez de los morenitas y aliados que no podían ocultar su alegría de ser los “salvadores” del país.
Qué bueno que haya esa confianza por parte de los legisladores federales, pero no se vale que pisoteen con sus acciones a los integrantes de los partidos opositores, que, si bien no pueden hacer nada para emparejarse en los papeles, los diputados y senadores deben entender que la sobrerrepresentación que tienen es producto de la interpretación jurídica fallida que hizo el INE y que secundo el Tribunal Federal Electoral.
Esto debe servir de ejemplo para los legisladores y legisladoras que componen el nuevo Congreso del Estado de Chiapas. La humildad en cada una de sus acciones debe ser el estandarte con el que hagan su trabajo: legislar para los chiapanecos.
Hacemos énfasis en la postura que ha señalado el presidente de la Mesa Directiva pues seguramente a sus oídos llegó las forma en que la LXVIII Legislatura se encerraba a piedra y lodo para “trabajar” sin que estuviera presente la prensa o los propios ciudadanos que llegaron a tocar las puertas del enrejado.
Además, hay que aplaudir que el “jefe” de los diputados y diputadas esté a favor de retomar en la agenda legislativa temas que se consideran sensibles, pero de gran relevancia para la sociedad que reclama atención a sus derechos.
Importante por ello el mensaje que está dando ante los medios de comunicación, como en su reciente visita a los micrófonos del programa de noticias AM Diario, donde aclaró que los temas deben ser abordados por todas las fuerzas políticas que convergen en el recinto legislativo, pero que en su función de “coordinador” asumirá el rol de convocar a que todos participen.
En este espacio se ha hablado de que hace falta la aprobación de la Ley que defienda los derechos de los animales, del controvertido tema del abordo, que. por cierto, siempre lo tuvo engavetado la pasada legislatura, por los temores de que fueran cuestionados por los grupos afines que defienden el tema.
Ahora que el expresidente Andrés Manuel López Obrador dejó la tendencia a mano alzada de pedir al pueblo su aprobación o rechazo a ciertos proyectos o programas de gobierno, no sería descabellado que los que sean delicados por su naturaleza, como el aborto, sean consultados con el pueblo, en foros, pero con lineamientos profesionales, no con ocurrencias para engañar al pueblo, pues es evidente que en un acto político que encabece un gobernante siempre estará gente aliada, no la que le lleve la contraria.
“Como presidente les ofrezco trabajar en unidad y concordia, con respeto, con responsabilidad, siempre al servicio del pueblo de Chiapas. La prudencia, la templanza y la justicia, serán los ejes rectores de mi trabajo como titular de esta mesa directiva”. Con esas palabras, pronunciados por el diputado Luis Ignacio, los chiapanecos seguramente estarán atentos a que se haga realidad esta nueva forma de hacer política.
En la historia de su conformación, el Poder Legislativo ha estado sumiso y a disposición de lo que digan otros poderes, principalmente a lo que indica el Ejecutivo, porque en todas las legislaturas siempre ha prevalecido la mayoría de un partido, que en este caso en el pasado fue el PRI, y hoy Morena con sus partidos satélite, PVEM y PT.
Si los integrantes de la LXIX Legislatura se abocan a trabajar con humanismo, como ha sido la exigencia ciudadana en los últimos años, entonces vamos de gane. Así que a trabajar con madurez y transparencia, es lo único que se les pide.










