Empiezan a descubrir transas de Carlos Morales Vázquez

A siete días de que Carlos Morales Vázquez dejó la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez, empiezan a salir los boquetes de transas que su administración ejecutó durante los seis años en que estuvo al frente de la administración municipal, en dos periodos diferentes, 2018-2021 y 2021-2024.

A la redacción de esta casa editorial, han empezado a llegar denuncias anónimas, con sus respectivos documentos probatorios, sobre las maniobras que el ahora ex alcalde fraguó junto con sus funcionarios de confianza, además de cuidar que su nombre no figurara en las transas, pues tuvo, incluso, la osadía de empujar a uno de sus hermanos, como el que se encargaba de realizar todo tipo de transacción que redituara dividendos a su favor.

En este contexto, para nadie es un secreto que el coiteco es bueno para amasar fortunas, con sus negocios disfrazados. Como alcalde de Tuxtla en todo momento se le descubrió sus maniobras políticas que llevaban un aditamento de recursos para su bolsillo. El mejor ejemplo de ello es la negociación que realizó primero con Proactiva y después, al cambiar de razón social, con Veolia, la empresa encargada de recoger basura, la cual le vendió miles de contenedores al ayuntamiento a sobreprecio.

Esta irregular compra nunca fue sancionada ni observada por la Auditoría Superior del Estado ni por el Congreso del estado, cuya comisión de Hacienda se hizo como si la virgen le hablara. En suma, la corrupción detectada nunca fue sancionada y contrario a ello, el entonces edil fue siempre aclamado con ser en el país como de las mejores administraciones municipales.

Como esta maniobra política de no rendir cuentas, hoy se hace público la corrupción que predomina en la Coordinación de Política Fiscal, área que se abocó a “sangrar” a los comerciantes informales y con quien, a base de pagos bajo el agua, los dejaba trabajar en el primer cuadro de la ciudad.

Sobre ello nada más falta que se dé una vuelta por el centro de la ciudad, donde los fiscales ejercen el control de la zona. José Uver Martínez, Rotheram Nañez, Marco Antonio Bautista, Ernesto Calderón Silverio Lara y Aurelio Ruiz, son los nombres de los jefes que el nuevo equipo de Ángel Torres Culebro, deberá investigar para deslindar responsabilidades sobre su participación en posibles actos bochornosos de corrupción y extorsión.

En el negocio de la adquisición con engaños o embutes de casas, terrenos no regularizados en su pago o predios abandonados, el ex alcalde operaba con Silverio Lara y Aurelio Ruiz, quienes eran el enganche ante Catastro para despojar de los inmuebles y negociar con ellos.

De ser cierto que existe la operatividad de esta red, el alcalde Ángel Torres Culebro tendrá que salir a fijar una posición al respecto, pues no está descabellado decir que es una célula criminal muy bien organizada que urge se desmantele y se castigue con todo el peso de la ley.

La pieza clave de este embrollo es la participación que tenía Jorge, el hermano de Carlos Morales Vázquez, quien era el verdadero operador de la compra de los terrenos y viviendas, pues no podían darse el lujo de que al entonces edil lo relacionaran en estas maniobras fraudulentas.

Además, el otro hecho que debe darle garantías de que este tiene que ser un buen gobierno, que camine cercano a la gente, es el reciente cambio en la dirección de Tránsito Municipal, donde asumió las riendas José Abdul Orendain de los Reyes.

Una dirección clave en los negocios chuecos que utilizó Carlos Morales Vázquez para intentar catapultar sin éxito a Aquiles Espinosa García como su sucesor en la presidencia municipal. Además, en esta área se tiene que aclarar el destino de los millones de pesos que dijo la administración pasada recaudaba y que eran supuestamente destinadas para obras sociales.

Por lo pronto, el alcalde Torres Culebro tiene la encomienda de que se aclaren las dudas que se presentan en el gobierno de Carlos Morales, de quien, por cierto, en estas mismas páginas, daremos a conocer, los millones de pesos que no aparecen en las cuentas públicas de 2023 y 2024, pero eso es harina de otro costal.

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