La diferencia entre condonar a imponer y castigar impuestos
Existe mucha diferencia en trabajar y proteger el bienestar del ciudadano que aplicar medidas extremas para sacarle jugo a las maniobras fiscales disfrazadas de buenas intenciones para recaudar recursos para cumplir en apariencia con las demandas sociales.
En la administración funesta de Carlos Morales Vázquez, contrario a una política fiscal que ayudara a mejorar la economía de los tuxtlecos, el Cabildo, a disposición del entonces alcalde, alzaba la mano para aprobar cuanta idea maquiavélica se le ocurría al edil.
Los ejemplos más significativos fueron los programas “saca paga” del Parquímetro, cuya línea de acción se amplío varias cuadras a la redonda del centro, con el único fin de obligar a pagar estacionamiento en la vía pública al Ayuntamiento.
Conscientes estaban que este programa no fue bien aceptado por la ciudadanía, una porque las unidades no tenían la garantía de estar seguras, pese a desembolsar un pago para aparcar, y dos, porque el motivo principal del Parquímetro era ponerle una trampa al usuario al no pagar o no saber cómo hacerlo, y con base en ello, que los agentes de Tránsito entraran al quite infraccionando sin ton ni son.
Justo este proceso permitió al gobierno de Carlos Morales Vázquez adueñarse de miles de pesos mensuales por concepto de multas al reglamento de tránsito, provocadas por la misma corporación, pero que el ingenuo usuario no se percataba de la trampa tendida.
Además de aquella donde intentó embargar los predios de cientos de tuxtlecos que se habían atrasado en el pago de su impuesto predial. A Morales Vázquez no le bastó con intimidar a los tuxtlecos, sino que traía la espada desenvainada para dejarlos en la calle.
Esta sucia jugada de Carlos Morales Vázquez, que le permitía tener recursos para sus fines aviesos, como el fracasado intento de que su amigo Aquiles Espinosa García fuera el que lo sustituyera en el cargo, dista mucho de las propuestas que los alcaldes de Tapachula y Tuxtla Gutiérrez implementaron a partir de esta quincena, con el fin de descontar al cien por ciento los recargos en el pago atrasado de los impuestos por conceptos del predial, panteones, negocios y demás rubros que se encuentran registrados en la hacienda pública municipal.
Yamil Melgar Bravo y Ángel Torres Culebro, ganadores de las alcaldías por el partido Morena, pareciera que se pusieron de acuerdo con sus anuncios de hacer descuentos en el predial y otros conceptos.
La medida es contraria a la política de alcaldes ambiciosos como lo hizo Carlos Morales en Tuxtla, quien hoy debe estar disfrutando de unas “merecidas” vacaciones en alguna parte del mundo, tratando de gastar la fortuna de la que se hizo con sus maniobras truculentas en los seis años de su gestión.
En Tapachula, el Cabildo aprobó que el Ayuntamiento aplicará el programa «Transformando Tapachula», que consiste en otorgar descuentos en el impuesto predial, licencias de funcionamiento, mercados, panteones, tortillerías y licencias de anuncios.
Se implementa desde el pasado 15 de octubre al 27 de diciembre 2024. Los pagos son directos por parte de los contribuyentes a la Tesorería Municipal.
Lógico que uno de los objetivos es buscar la regularización de las obligaciones fiscales para mantenerse al corriente, y por otro, promover e incentivar el cumplimiento fiscal anticipado y apoyar a la ciudadanía en la regularización de sus pagos, contribuyendo así al fortalecimiento de las finanzas del Ayuntamiento.
En tanto que la administración de Ángel Torres Culebro condonará el 100 por ciento de recargos a impuestos del 15 de octubre al próximo 31 de diciembre
Los integrantes del Cabildo de Tuxtla Gutiérrez avalaron por unanimidad la condonación de recargos y gastos de ejecución generados por la falta de pago oportuno de impuestos y derechos a favor del Fisco municipal.
Sin duda que son dos buenas noticias para la población activa de los dos principales municipios de Chiapas, uno por su potencial productivo en el sector primario y otro por ser la ciudad donde se concentran los poderes del estado y donde se concentra el flujo mayor de los trabajadores burócratas.










