Becas Bienestar
Antes de que asumiera la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador anunció una serie de apoyos a través de becas para todos los niveles en la educación pública. Un gesto que le ha mantenido su popularidad en lo más alto desde que asumió funciones.
Sabedor de que este tipo de programas ayuda a miles de mexicanos, dejó sin efecto muchos de los que habían consolidado los gobiernos antecesores y parte de ese recurso lo ha destinado para solventar las promesas de campaña del ahora mandatario federal.
Las becas Benito Juárez para el nivel media superior; Jóvenes escribiendo el futuro, destinadas a las personas en condición de pobreza, indígenas y afrodescendientes; Jóvenes Construyendo el futuro, que no son más que para quienes no estudian ni trabajan; Bienestar para las familias de educación básica, para personas con discapacidades y deportivas, entre otras, forman parte del cuadro básico de asistencia social que brinda el presidente AMLO.
Como en cualquier aspecto del desarrollo económico, político, social y cultural del país, existen desavenencias o alguna que otra irregularidad, provocada en la mayoría de las veces por gente ambiciosa, sin escrúpulos, que se aprovecha de las causas nobles y atropella el bienestar económico de quien reciben un beneficio.
Resulta que la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez ni el propio presidente de México, López Obrador, se percataron que a cientos de estudiantes de escuelas del nivel medio superior les han cumplido con la entrega de las becas, como es el caso de los alumnos del Colegio de Bachilleres (Cobach) que aún mantienen la esperanza de que les depositen las remesas prometidas cada bimestre. En los más de 300 planteles que operan en la entidad chiapaneca, los jóvenes se quejan de que nos les depositan conforme a lo dispuesto por el presidente AMLO.
La instrucción para el ciclo 2021-2022 fue que, desde el primer bimestre, una vez que se haya cumplido con la entrega de la documentación correspondiente, se les pagarían 3 mil 200 pesos a cada joven. Sin embargo, la queja generalizada es que la beca de junio –julio nunca llegó porque se argumentó que por la recepción de la documentación se retrasarían los depósitos, aunque no se dijo que se suspenderían.
Lo cierto es que fue hasta los meses de noviembre y diciembre del año pasado cuando se hizo efectivo el registro bancario a través de Banco Azteca de la primera beca correspondiente al ciclo escolar 2021-2022. En lo que corresponde al segundo semestre que comprende enero-febrero, fue en este último mes cuando les entregaron 3 mil 360 pesos, 160 pesos más que la anterior ocasión.
Se dijo que, por la elección de Revocación de Mandato, la cual se celebró en el mes de abril, se adelantarían los apoyos, pero esto no sucedió. Los otros pretextos fueron que enero no cuenta por ser inicio de ciclo y el mes de junio por ser final del periodo escolar.
A estos incumplimientos que no se sabe si fue una instrucción federal o una maniobra de algún servidor menor encargado de las becas en la entidad, hay que sumar el robo de identidad de la que han sido objeto cientos de jóvenes a quienes les han “peinado” su dinero, como fue el caso más reciente de los municipios de Arriaga y Tapachula, donde les robaron su identidad y su dinero retirado de banco Azteca, institución que no se hizo responsable. En el ejido Río Florido ubicado en la zona baja de Tapachula alumnos del Cobach plantel 43, denunciaron que sus becas no cayeron. Su dinero fue retirado por manos extrañas por las madrugadas.
En Arriaga, estudiantes de telebachillerato de la Colonia Azteca y de la Preparatoria Bedwell, levantaron querella por el hackeo de cuentas y robo de becas Benito Juárez. A la fecha, la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez, creada por decreto presidencial el 31 de mayo de 2019, cuya función es administrar todos los programas de becas educativas, no ha dado una explicación a esta serie de actos de corrupción, palabra mágica que en la Cuarta transformación ya no debería registrarse, mucho menos, pronunciarse.
El gobierno federal debe hacer público dónde quedó el recurso que estaba destinado para los jóvenes del Cobach y qué fue de la investigación del dinero pirateado a los cobachenses de Tapachula y Arriaga.
Por lo menos el presidente AMLO debe estar enterado de esta situación para que ordene una investigación a fondo y efectivamente haga efectivo de que en su administración se acabaron los actos corruptos, pues no se vale que los cobachenses sigan creyendo que les pagarán su beca. Ojalá haya transparencia y se aclare dónde quedó el dinero para los jóvenes del nivel medio superior.










