El sueño de ERA con un poder Legislativo aliado y comprometido

Editorial

El mensaje del gobernador electo de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, es claro y preciso: trabajar en unidad para sacar adelante los temas prioritarios que han estado empolvándose en las gavetas de los diputados y diputadas que están por abandonar la LXVIII legislatura local.

El mandatario ha tomado muy en serio su compromiso de sacar a flote todas las iniciativas que estén a su alcance para responder con hechos lo que ha prometido en estos recientes meses previos a la elección, y donde muchos grupos y organizaciones han pedido a las diputadas y diputados que está por fenecer, que se aprobaran las propuestas legislativas que requieren para darle solidez a sus programas.

Para ello se requiere una corresponsabilidad entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, cada quien en el límite de sus competencias. La tarea no es nada fácil por la razón de que no todos los que están a un paso de ocupar una curul, tienen los arrestos suficientes para desempeñar tan delicada y especial función de legislar.

Y no se dice porque no haya la capacidad, sino porque la experiencia ha demostrado a propios y extraños que quienes han ocupado y ocupan los escaños, sólo los toman para saciar sus problemas económicos o aumentar sus riquezas con negocios redondos que hacen al amparo de la ley.

Algunos se sacan la rifa del tigre y no se inmutan en reconocer que no sirven como representantes del pueblo para ejercer una digna función.

De ahí que el esfuerzo que hace Ramírez Aguilar de llamar a trabajar en unidad, a producir, tiene que tener una respuesta de altura de quienes hoy presumen estar ya por entrar a las grandes ligas.

El objetivo es establecer una agenda de trabajo común y construir una relación de colaboración y diálogo para el bienestar de Chiapas. En ese sentido, el gobernador electo no tendrá de qué preocuparse porque sus propuestas tendrán la respuesta que se sugiere, pero justo en esta parte es donde los nuevos parlamentarios deberán aportar para enriquecer, para quitar lo que esté mal, para argumentar con solidez la defensa de sus ideas.

El que la conformación de la nueva legislatura esté integrada por puros partidos aliados no debe desviar sus objetivos de bienestar para el pueblo chiapaneco. Que estén en un mismo sentido no les da derecho a pisotear o llevar ventaja en los diversos problemas que registre el estado.

Que se gobierne para las minorías, como lo dijo Ramírez Aguilar en el encuentro con los legisladores, es un buen síntoma, y de la más alta consideración es que no se base en la popularidad, sino como bien lo dijo, en “la profundidad de los temas, buscando siempre el respeto y la legitimidad en las decisiones gubernamentales”.

Si en ese camino se conduce la gobernabilidad, a Chiapas le debe ir bien para los próximos años. Ojalá que los diputados y diputadas se contagien de este compromiso que ha asumido públicamente el gobernador electo y por fin, en la historia de las legislaturas grises que ha tenido este poder omnipotente, tengamos a la mejor de la historia de Chiapas, aquella que vele por los derechos humanos, sociales, políticos, de salud, de educación y culturales de los chiapanecos.

La tarea es grande, de dimensiones enormes, donde los chiapanecos han depositado toda la confianza en un hombre que soñó ser gobernador, hecho que está a la vuelta de la esquina por convertirse en realidad.

Qué más quisiéramos que las tretas políticas hayan quedado en el olvido y hoy quienes representen a Chiapas saquen la casta de que sí se puede sacudirse el marasmo que se cargan los legisladores cuando asumen el poder.

Por lo que hemos entendido, la lucha es contra el tiempo, pues seis años no es nada para poder soñar con cumplirle a lo que pide y exige los hombres y mujeres de este hermoso estado. Dice ERA que trabaja para responder de manera inmediata y en eso, por lo menos en los días que lleva desde que fue declarado gobernador electo, ha demostrado que no pierde el tiempo para cumplir su sueño de ser el mejor gobernador que haya tenido este estado.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *