EDITORIAL
Tras 50 años de su fundación, la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) es condecorada con uno de los máximos honores: ser declarada Benemérita. Esto enaltece a una de las instituciones educativas más importantes en el sur de México y la máxima casa de estudios de Chiapas.
Decir que este reconocimiento está relacionado con sus cinco décadas de haberse fundado, es poco, ya que durante ese tiempo ha formado a miles de profesionistas que han servido al estado y al país con gran esmero y orgullo.
Además, sigue siendo el semillero de talentos en diversos ámbitos sociales, políticos, científicos y tecnológicos, nombrar esas eminencias que han surgido de las filas de la UNACH, el tintero de estas páginas se quedaría corto
Durante la visita del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar a la Facultad de Humanidades Campus VI de la UNACH, propuso frente a Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, presidente del Congreso del Estado, declarar a la universidad como “Benemérita”; esto como podemos constatar, no se quedó en una promesa, ya es una realidad. De igual manera, a solicitud del rector, Oswaldo Chacón Rojas, la prestigiosa universidad pudo obtener el rango deseado.
Por ello, en la sesión pasada del Honorable Congreso del Estado de Chiapas, se reformó el artículo 104 de la Constitución Política de Chiapas, para darle ese distintivo; cabe mencionar que, años atrás la UNACH fue puesta en el cuadro de honor junto a grandes personajes que han enaltecido a Chiapas.
En la mencionada sesión, los diputados que tomaron la palabra destacaron el gran compromiso de dicha instancia con la sociedad chiapaneca, al formar a los profesionistas y a ciudadanos de gran valor, que cada día contribuyen a un Chiapas mejor.
Este nombramiento o rango, podríamos decirlo, la pone al mismo nivel que otras instancias educativas de gran prestigio como la BUAP en Puebla, pero sin cambiar las siglas ya conocidas de nuestra universidad chiapaneca, tal y como sucede con la UAA (Benemérita Universidad Autónoma de Aguascalientes).
Ahora bien, este camino trazado por parte de la UNACH, es el ejemplo que otras instancias universitarias de Chiapas deben seguir, como la UNICACH, UNICH, el Tecnológico Regional, la UP Chiapas, por mencionar algunos, que esperemos, en años venideros puedan alcanzar este honor.
Tampoco, debemos dejar de lado ciertos señalamientos que indican su precariedad y que otros tantos han querido denostar a la universidad con que no hay “calidad educativa”; lo cierto y palpable, es que la UNACH también ha albergado a estudiantes de otros estados, mismos que han demostrado el gran músculo pedagógico que tiene la universidad, no por nada las facultades de derecho y medicina no se dan abasto cada año, ya que no sólo estudiantes de nuestra entidad, sino de otros estados, saben del prestigio de esta universidad en esas áreas.
También, debemos tomar en cuenta la internacionalización de la misma universidad, que cada año acuerpa a estudiantes de diversas nacionalidades, que al final de su paso la UNACH les deja un gran sabor de boca y experiencias inolvidables.
En lo que respecta a eventos, debemos destacar la FIL UNACH, que, tras más de una década, se posiciona como una de las ferias del libro más importantes de México y Centroamérica, teniendo como invitados a países y universidades de gran prestigio en el mundo.
Entonces, egresados y alumnos de esta instancia, pueden presumir de haberse formado en una institución con gran prestigio, que cada día educa lo mejor de lo mejor en nuestro estado.










