Desde 2024, esta conmemoración fue reconocida oficialmente para destacar no solo su relevancia económica y cultural, sino también el valor patrimonial del paisaje agavero de Jalisco, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. El tequila representa a miles de productores, jimadores y maestras tequileras que, generación tras generación, han mantenido viva una herencia que hoy conquista más de 120 países.










