¡Joven teme por su vida!

–           María Isabel pide justicia

Edgar Omar Ruiz

Cintalapa. – A través de las redes sociales y con diversos volantes pegados en varios puntos de esta ciudad, una joven oriunda de esta ciudad denunció las agresiones que sufrió por parte de quien era su pareja sentimental, mismo que la tuvo privada de su libertad, la golpeó salvajemente, la estranguló hasta perder el conocimiento, la quemó y amenazó con asesinarla, sin embargo a pesar de las denuncias ante las instancias correspondientes, las autoridades no le dieron el respaldo.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, María Isabel narró su historia en redes sociales acompañado del hashtag #NiUnaMás, en donde describe una serie de acontecimientos violentos que sufrió, viendo tan de cerca la muerte, pero que las autoridades del Ministerio Público le dijeron que eso no era grave y le dieron carpetazo a su caso.

Expuso que todo ocurrió el pasado 17 de diciembre del año pasado, en donde lo que sería una salida a divertirse, se terminó convirtiendo en un calvario, y es que ella quedó con sus amigas de ir a San Cristóbal, pero no contaba que su novio le cambiaría los planes.

Detalló que su entonces novio, Carlos Antonio, se ofreció a llevarla a San Cristóbal, argumentando que él saldría con unos amigos allá, por lo que todo pareció normal hasta que ya salían de Cintalapa, pues en el tramo entre la ciudad chimbomba y Jiquipilas comenzaron las acciones violentas.

Y es que su novio no estaba de acuerdo a que ese día se quedara con su amiga y no con él en San Cristóbal, por lo que comenzó a agredirla verbalmente, dando marcha atrás al carro y llevándola a un rancho de su propiedad, en una zona lejana a la cabecera municipal de Cintalapa.

Allí, en la vivienda, pasarían los momentos más terroríficos de la vida de María Isabel, quien sintió la muerte, pues fue golpeada salvajemente por Carlos Antonio, quien la estranguló hasta perder el conocimiento, la pateó, la quemó, le pasó un cuchillo por su cuerpo desnudo tras romperle la ropa, y mientras todo esto sucedía, mientras ella suplicaba y lloraba, él simplemente reía.

 “Me golpeó con un cinturón en la espalda exigiendo que yo me disculpara porque no tenía a nadie en este mundo que me quisiera más que él y debería agradecerle por estar en mi vida; me puso de rodillas y comenzó a escupirme”.

“Me dijo que me mataría para hacerme un favor a mí y al mundo”. Posteriormente, el sujeto conectó un calentador de agua con el que quemó sus piernas y brazos, amenazando con meter dicho artefacto entre su vagina, lo intentó, pero la joven logró cerrar las piernas y no permitió que eso sucediera.

Sin embargo, no conforme con ello, su agresor le hizo beber un vaso de aceite que tenía algunos días en la cocina, pues incluso tenía hormigas, esto a cambio de no quemarle sus partes íntimas.

María Isabel intentó convencer a su agresor que le permitiera despedirse de sus papás, pero él terminó llevándola a una vivienda cercana al rancho, donde está la prima de Carlos, de nombre Viridiana y su novio, además de que minutos después llegó su mamá del agresor. Nadie le brindó ayuda.

Posteriormente, le dijo que lo llevaría con sus papás, pero antes la trasladó a Tuxtla Gutiérrez, en una bodega ubicada en la colonia La Misión, en donde la mantuvo encerrada argumentando que se irían hasta que se le borraran los golpes.

La chica detalló que le dijo a su novio que pasaría el fin de semana con él pero que le permitiera ir por ropa a casa de sus papás, diciéndole que no había nadie, por lo que el sujeto accedió y regresaron a Cintalapa.

Ya estando en casa de los padres de la joven, Carlos Antonio entró a la vivienda para verificar que efectivamente no había nadie y después dejó entrar a María Isabel, quien por fortuna se topó con sus primas, quienes la auxiliaron, pudiendo llamar a su mamá, al tiempo que su novio huyó del sitio.

La joven María Isabel presentó su denuncia ante el Ministerio Público, narró los hechos ante el funcionario Sebastián Moguel, quien después de dos horas de escucharla, únicamente le dijo que la turnaría con la fiscal Fabiola Alfaro Méndez, a quien también le contó lo sucedido, pero la funcionaria únicamente le dijo que el hecho no era grave y que lo único que podían hacer era una orden de restricción para Carlos Antonio, a fin de que no se acercara a ella.

Posteriormente, el caso fue girado a Chiapa de Corzo, en donde tampoco pasó nada, pues a pesar de su testimonio, el análisis y sus lesiones, no ha habido respuesta de la autoridad y la joven teme por su vida.

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