- Dos pequeños terminaron en el hospital luego que una joven docente les diera un pastel con marihuana
Lucía Trejo
Tuxtla Gutiérrez.- Una madre de familia expuso su caso en redes sociales, relatando que buscando una mejor educación para sus hijos de 6 y 7 años, localizó a través de Facebook a la maestra certificada Paloma Tamara «N» de 23 años de edad quien acudía a su domicilio particular para dichas clases, ella laboró durante 3 meses y en ese tiempo siempre trató de incentivar a los niños con sus clases y no hubo problema alguno.
A continuación, el testimonio: “El día 20 de diciembre del 2023 acudió como de costumbre a mi domicilio particular para darle las clases a mis hijos y por la confianza que le tenía se quedaron mis hijos con ella mientras salí a una cita médica. Cuando regresé ella se retiró y al poco tiempo noté en mis hijos un comportamiento extraño a lo que le pregunte a mi hija si se sentía bien porque le vi los ojos rojos y llorosos y se reía, ella me respondió que le dolían las piernas y comenzó a llorar que también sentía cosquilleo en el cuerpo y no sabía por qué se reía y mi hijo quien también se sentía de la misma manera y diciéndome que sentía resequedad en la garganta después de comer un pastel mágico que les dio su maestra de inglés, ahí comenzó mi pesadilla pues mis niños se pusieron muy mal y ahí contacté a la maestra Paloma Tamara «N» quien me negó que tuviera algo el pastel y le dije que en ese momento le haría análisis a mis niños para saber que tenía el pastel a lo que ella me confesó que el pastel tenía marihuana e inmediatamente me dirigí a la Fiscalía en espera de justicia y al mismo tiempo estuve en contacto con el pediatra de ellos para darle seguimiento a la situación de mis hijos, derivado de los análisis y pruebas toxicológicas aplicados a mis menores hijos, dieron positivo a marihuana, es decir, el pastel que le dio la maestra a mis hijos contenía drogas”.
Inmediatamente la Fiscalía del metropolitano intervino y ejercitó acción penal donde el juez de control está por resolver la situación jurídica de la imputada en los próximos días.
“No solo es un delito contra la salud de menores, sino que puso en riesgo la vida de mis niños de 6 y 7 años, pues bajo los efectos de lo que consumieron ellos alucinaron, vomitaron y tuvieron comportamiento errático que pudo causarles lesiones irreversibles”.










