A. Marroquín / Diario de Chiapas
En México, más del 35 por ciento de la producción total de alimentos se pierde o desperdicia anualmente, pérdida que representa un costo mayor al 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), reveló la Red de Bancos de Alimentos de México.
Por lo anterior, la Red de Bancos de Alimentos de México junto con el Waste Resources Action Program (WRAP) del Reino Unido, presentaron la convocatoria para formar parte de Pacto por la Comida, el cual se establece como un acuerdo voluntario sustentado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El Pacto por la Comida, indicó María Teresa García Plata, directora general de Bancos de Alimentos de México, que busca reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos en 50 por ciento, para el 2030, y el aumentar la recuperación y redistribución de alimentos para contribuir en la reducción de hambre en la población del país.
Al explicar el escenario de esta problemática, García Plata dio a conocer que para el año 2050 se necesitarán alimentos para 9.7 mil millones de habitantes en el mundo; sin embargo, la producción de esa cantidad de alimentos podría sumar 2O° C al calentamiento global, mientras que actualmente se desperdicia una tonelada de alimentos por cada dos que se producen.
“Es por eso que hacemos un llamado a las empresas mexicanas a sumarse a combatir la pérdida y el desperdicio de alimentos. Sabemos que muchas organizaciones han hecho ya mejoras de eficiencia en sus procesos, sin embargo, los desafíos mayores, es decir, los que abarquen al total de la cadena de producción, siguen sin ser atendidos por todos los que participan en ella, desde productores hasta consumidores”, aseguró.
Al respecto, Lourdes Castañeda, vicepresidenta de mercadotecnia de alimentos de Unilever México y Latinoamérica, mencionó que “los alimentos son demasiado valiosos como para ser desperdiciados; estamos convencidos de que juntos podemos poner fin a la crisis del desperdicio de alimentos y, como firmantes de Pacto por la Comida, continuaremos trabajando a través de la acción colectiva para contribuir a lograr este propósito”.
Por su parte, Jorge Rickards, director general de WWF México, añadió que “para WWF es fundamental impulsar medidas que ayuden a estabilizar y revertir la pérdida de la naturaleza, adoptando esfuerzos de conservación más audaces y ambiciosos, así como consiguiendo transformaciones en la forma en que producimos y consumimos alimentos. Debemos lograr mayor eficiencia en la producción y el comercio, reducir los residuos y favorecer dietas más saludables y sostenibles. Estamos convencidos de que Pacto por la Comida generará sólidas respuestas e intercambios productivos para evitar la pérdida y el desperdicio de alimentos”.
Las empresas que decidan sumarse al Pacto por la Comida, indicaron que deberán comprometerse a establecer metas, a medir su progreso y a tomar acciones puntuales. Dicha metodología, que se ha implementado por WRAP, ha logrado ya resultados positivos en países como Reino Unido, donde -entre 2010 y 2012- se evitó que 1.7 toneladas métricas (TM) de comida fueran desperdiciadas, lo que representó un ahorro de emisiones de carbono por 5TM y más de 3 mil millones de libras.










